Tuve dos compañeros en el último curso de la facultad; los cinco anteriores no tuve ninguno, no fui. Una camella de porros casada, cocainómana, pelirroja, de risa desajustada pero contagiosa a rabiar, que vivía en el mismo pueblo donde tienen preso en la iglesia un trozo del cuerpo muerto de una santa; creo que el brazo. Quizá sea famoso el pueblo en cuestión por algún dulce típico también. A mí particularmente se me revuelven las tripas sólo con juntar epidermis religiosa en formol, cocaína y pastelitos azucarados en la misma oración; cada cosa a su debido tiempo y en su debido destino, opino.
El otro era el mejor; el mayor de la promoción. Serio por fuera, blando y diver por dentro, si quieres que te lo diga es-pera. En fin serafín, que estos dos inteligentísimos bandarras de mi corazón, fueron quienes me apodaron Outlier, y aquí estas líneas en su honor, se hallen ambos donde se hallen, uno en Boston la otra en California, ni de conia. Fue casi divertido pero no tanto y más extraño que singular crecer escuchando ¡OUT! en todas y cada una de las etapas de mi vida. De peque, en la academia de inglés, por no saber pronunciar la ache espirada, expeliendo el aire aspirado para ser más gráfica y citando la definición del diccionario, que esta palabreja siempre da lugar a confusión, que no es lo mismo expeler aire que perder la vida eXpirando, ¿lo sabíais todos? ¿a que alguno no?, en palabras tan puñeteras como...puñeteras, tales como hamburguer y hot-dog; osea JJJámburguer y JJJotdok, y ya luego, tras las jotas mayúsculas y guturales que salían de mi garganta infante casi recién estrenada en sonidos potentes, el acongoJante OOUUTT de la profe de las ingalaterras y mi posterior pequedrama. Ya en la adolescencia lo típico en provincias, futura promesa del tenis. Anda que no tiré pelotas fuera de las líneas y de la cancha si me descuido. OUT OUT OUT bla bla bla. ¿Tiro la raqueta? no no no, yo no la tiro, que somos medio pobres en casa y no tenemos para comprar otra raqueta de marca buena, y las fuleras no dan caché. Y así entramos ya de cabeza en la veintena, atravesando etapas, edades, confusiones, viajes, y muchos OUT gritados en oreja por infames porteros de discoteca, seguratas rufianes de museos y demás faunas urbano-silvestres; luego ya como diminutivo cariñoso de Outlier, por mis socios. Sin más.
¿Me presento rimbombante-mente ahora? Vamos allá...
Mi nombre es Outlier Touché.
Soy el amor y la poesía.
Tengo 2 korazones, con K de kokoro.
/ Mi tejado y mi casa han ardido / Ya nada me oculta la luna que brilla /
Vivo enamorada. Del todo (no del Todo, vayapordios), enamorada hasta la médula, en-amor-hada hasta la incertidumbre absoluta del no saber jamás quE va a pasar al instante siguiente; si me ahogará un remolino o me llevará la corriente, si me reventará el pecho por el lado izquierdo o por el derecho. No hay miedo y no hay dolor. Es JUST amor-amor-amoR. Del de verdad, I swear.
Me despido citando a Firmin, la rata adorable que protagoniza la última novela de Sam Savage, "sólo hay una cosa peor que el amor no correspondido, y es el amor no correspondible." (Y que venga hasta aquí y me lo cuente a mí. Compañera roedora).
Perfil (...) ¿grecorromano? no sé...
Me gusta en el que tengo más lunares, no recuerdo.
Interés general: una chica en particular.
Intereses particulares: el amor en general.
AND...this is me babe!
Welcome home! hou hou hou
* Adjunto foto robada del día que decidí dejar de respirar para siempre. (No funcionó)
