Todo lo que quiero que no sepas está escrito en una carta,
y la carta está enterrada en el centro de la Tierra.
Nunca quise hacerlo pero todo lo que tengo
es mi deseo de estar dentro de agujeros,
y a la vez tocar el cielo con la punta de los dedos.
Y tendrás que venir a buscarme...
¿A dónde vas? ¿a dónde vas?
Toda la vida esperándote...
Yo ya sé que no eres alguien que provoque indiferencia,
pero no tengo paciencia, y ahora mismo quiero estar en otra parte.
Ha caído ya el telón y no me queda munición,
sólo una extraña sensación
de haber perdido el tiempo hurgando en tu cajón,
y llamando tu atención.
Y tendrás que venir a buscarme...
¿A dónde vas? ¿a dónde vas?
Toda la vida esperándote...
Y estar ardiendo en el centro del incendio,
debería estar rodeado de seis leones hambrientos.
Debería ser el árbol que se parte con el rayo, que se envía desde el cielo.
Debería estar ardiendo, debería darme cuenta de lo que tengo delante.
Deberían remplazarme aunque fuera por un instante.
Debería haberte dicho que tengo ganas de matarte.
Debería tantas cosas...
pero ahora ya nada de eso es importante.
¿A dónde vas? ¿a dónde vas?
Toda la vida esperándote...
22 nov 2013
18 nov 2013
poesía
Niña, mas yo sé que es lo que va a pasar mañana,
aprovecha mientras puedas, mama todo se derrama,
quieres, mirar futuro como quien mira ventana
y tantas veces he dormido con Soledad en mi cama,
este vagabundo no encuentra a su dama
y la gramática y fonética y fonema son mi drama,
es tan efímera e infame la filigrana
y la felicidad se enferma y se esfuma como la fama.
Yo ya no puedo prometerte amor eterno
regalé mi corazón y todavía estoy enfermo,
mas todavía no he salido del infierno
pero tengo el secreto de Dios escrito en un cuaderno,
eterno, como todos esos ratos.
Vago solo por las calles por la noche como gatos
pero es obvio, comprendo de tu amor y tu odio
porque soy un buen amante pero fui un pésimo novio,
cierro los ojos y tus labios han muerto,
murió el amor, sobrevive el recuerdo,
pues mi dolor todavía es interno.
usco el calor, en mi alma todavía es invierno,
inverno retorcido,
congela el corazón de los amantes los que antes se han querido,
que corto es el amor y que largo es el olvido,
cuando la soledad se sienta a cenar conmigo.
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