La codependencia es una herida en el Ser que genera dificultades a la hora de relacionarnos y sabotea la posibilidad de crear amor e intimidad en nuestra vida. Nos impide apreciarnos y querernos tal como somos, escuchar a nuestro guía interior y confiar. Afecta a nuestra autoestima y creatividad. Hace que tratemos de llenar nuestras carencias con alguien, que repitamos patrones que desembocan en relaciones conflictivas o desdichadas.
Nos hace sentir dependientes, o su reverso, nos impulsa a no crear lazos profundos de amor y amistad.Las 2 caras de la misma moneda.
En esta sociedad siempre está peor vista la sintomatología dependiente que la coraza fría y destructiva. Tiempos de supervivencia priman al fuerte aparente. No al fuerte real. Todo es la misma cosa, con una única y similar raíz. Ambas víctimas se muestran socialmente hábiles e independientes; pura fanfarronería. Se buscan, se atraen. Se comen sus vidas a bocados, mutuamente. Con alegría, con inocencia.
El origen de nuestra codependencia reside en las experiencias no integradas de nuestra infancia, que de adultos proyectamos inconscientemente en la pareja, en los amigos y en las figuras de autoridad. Experiencias pasadas que nos marcaron y que condicionan negativamente nuestro presente en forma de miedos, corazas, bloqueos, sentimientos de incomprensión, vergüenza, abandono, culpabilidad o resentimiento.
La dependencia emocional también es conocida como "el mal del endiablado".
Yo no quiero reprocharles jamás a mis seres queridos que les cuido, pues lo hago con todo el amor del que estoy hecha, pero acabo sintiéndome resentida cuando ellos no hacen lo mismo por mí.
El desconocimiento, la negación o la minimización de nuestro niño interior herido –de nuestra base emocional–, hace que atraigamos personas o circunstancias que no colman nuestras necesidades, por las que a menudo nos sintamos rechazados o traicionados, que desarrollemos relaciones que generan dependencia, desconfianza, resentimiento, sentimientos de culpa o impotencia. O que tratemos de aliviar nuestra frustración o inseguridad con comportamientos adictivos, encerrándonos en nuestro propio mundo, refugiándonos tras una coraza que aumenta la sensación de soledad o vacío.
El 96% de la población es codependiente. Me imagino que ese misterioso 4% lo conformarán los denominados iluminados, y quizá entren aquí también aquellos que tuvieron la fortuna de ser bendecidos con una infancia de cuento de hadas, sin familiares capullos, ni carencias afectivas, divorcios, palizas, traumas, ni males ningunos que dejaran huella sucia o secuela en vida adulta. Todos lo somos por tanto; sólo nos diferencian nuestros disfraces; y a mí se me terminan ganas y presupuestos para comprarme unos de los buenos, como los vuestros. Yo no estoy más enferma que ninguno de vosotros. Sólo cometo errores un poco más deprisa y un poco más numerosos, en la medida en que no se me dá nada bien acertar a la hora de apostar. Desafortunada en el juego, afortunada en el amor?! No creo.
Quizá solamente haya estado enamorada una vez en toda mi vida, y fue de mi mejor amiga; era maravilloso amar sin esperar nada a cambio. Amar en silencio, desear a hurtadillas, vivir a cien años luz y sentir más cercanía que la de dos pieles en contacto, y todo sin que mi vida en nada se viese alterada. Paz pura y hermandad de almas inocentes. Amistad, amor, todo uno. Hermoso mientras existió, hermosa y sana amistad, hasta que el dolor humano, nacido en el pasado y en el futuro, necesidades y conflictos no resueltos, jugaron sus cartas y lo destrozaron todo sin que nuestra torpeza humana pudiera salvarnos. Luego todo lo demás, en general, salvo destellos de magia efímera de esa que te hace volar, fueron premios, encuentros, aprendizajes, mensajeros, furor, pasión, romance,
cariño, muchísimo cariño, ganas de cuidarse mutuamente, necesidad de compartir, llenar vacíos, atracción, diversión, lamer heridas de infantes, autodestrucción algunas veces, adicciones, reproches, competitividad, barreras, derribamiento de barreras, escaladas, muros, bofetadas...pero aun con lágrimas en los ojos (que le dedico a quien creí amar en medio de un mar de confusión), de sobra sé y reconozco que no hay amor que dure sólo unas semanas, par de meses, que dé pie a tanto llanto y que genere tanto dolor. El amor es o no es. No viene y va, como las olas del mar. El amor existe y nos transforma, nos hace mejores cada día, el amor cuando existe nunca termina. Muta sus formas, sus maneras, sus vínculos. Los "acabóse" son finales a la desdicha, nunca al amor, si es que alguna vez existió, que por desgracia es muchas veces improbable. El verdadero amor es incompatible con el dolor. Ley universal. Y ojalá sigan presentándosenos nuevas oportunidades de enmienda, eso pido hoy a la vida; y si no fuese así, podremos seguir aprendiendo a amar con nuevos encuentros y nuevas posibilidades que no nos incluyan si no lo disponen la vida y sus caprichos. Conozco como mínimo e íntimamente a dos personas que "no sabemos amar". (En realidad conozco a muchísimas más, muchísimas). Y nos digo a todas: Siempre hay un nuevo amanecer. Siempre. Y que fuerzas superiores a nosotros mismos, soberbias e insignificantes hormigas y ratones pensantes, nos liberen de la enorme confusión que algunos días se apodera de todo y asola nuestros corazones dedicándose a hacer daño sin ton ni son a quienes más y peor hemos querido. Aun habiéndoles deseado lo mejor.
Se terminaron los juegos de azar. No volveré a perderme en otro cuerpo que no sea el mío. Conste en acta. Punto y aparte. Sonrisa, cueste lo que cueste. No más ingresos en Urgencias en el verano de 2010. Vida o muerte. Pero si es Vida, es Vida de verdad.
Sin tatuajes poco certeros que me acaricien la piel, ni más insultos inmerecidos, sobre todo los míos. Se me ocurren unas cuantas palabras que borrar de la faz de la tierra; y empezaré por una en mi cuello, morticia, que no me hace ninguna justicia.
Mucho amor para todos. El amor nos hará libres cuando seamos capaces de sentirlo de verdad, cuando dejemos de pensarlo y de ponerle nombre, y sobre todo cuando dejemos de buscar culpables para nuestro llanto mudo en los agujeros negros del pasado.
Hasta Siempre mis añoradas almas afines! Signifique lo que signifique. Os quiero con devoción, a todos. Ahora sí debo retirarme por largo tiempo, necesito RECUPERACIÓN.
http://www.youtube.com/watch?v=aH1IE8R-P9oEn palabras de poeta ajeno: "No lleves de mí nada que no te marque; mejor o peor cada cual seguirá su camino. Cuanto te quise quizá seguirás sin saberlo".