26 feb 2011
5 feb 2011
F de falacia
"J" de Jilipoyas
"B" de Baliente
"V" de Vurvuja
"H" de Hojo
"Z" de Zerdo...
La felicidad que conocemos, de la que hablamos, la que perseguimos...es puro condicionamiento infligido. Auto- o al que nos instaron otros con su varita de avellano; o la vida misma con sus circunstancias y nuestras interpretaciones. La felicidad que sentimos creo que es otra cosa bien distinta. Nacimos con un corsé y no debajo del brazo como el famoso pan; puesto encima; enfundándonos sobre todo lo que éramos de manera natural desde el minuto uno de nuestra llegada a Tierra. Vestiditos todos de corsé desde nuestra más tierna infancia. Si se le puede llamar tierna a una época considerada causa y raíz o alojamiento del inicio del sufrimiento adulto más horroroso, y período donde los malos ratos o trapos sucios en historiales de muchos hombres pueden derivar en catástrofes mundiales en el presente, cuando esos niños se hacen grandes y fuertes, invencibles como sus taras sus miedos y sus rencores, para siempre sedientos de venganza sin siquiera sospecharlo la mayoría.
Educastración y cultura del pavor. Miedo al rechazo, miedo a la muerte, miedo al dolor, miedo al dolor ajeno, al que dirán de mí cuando yo no esté, miedo al ridículo, miedo a la locura, miedo a la enfermedad, miedo a las bestias salvajes, a los insectos, a los frutos secos con la garganta seca, miedo a los mendigos, maleantes, miedo a los rateros y a las ratas, miedo al despido laboral, a la baja temporal y miedo a los tsunamis. Miedo a suspender ese examen...de conciencia?! Qué va! El del carné de conducir. Porque lo único que de verdad importa es la potencia de tu motor, del motor de tu coche nuevo, ese con el que te vas a pasear delante de las chicas guapas, delante de tu padre el que nunca apostó por tí, delante de tu ex y de su nueva pareja muchísimo más fea que tú, dejando atrás radares, quitamiedos, y peajes...Saltándote todas las normas que puedas a 260 kilómetros por hora...adelantando al ave y siendo fénix tu apellido...Vete lo más lejos que puedas, lo más deprisa que puedas, aprende a toda velocidad, luego olvídalo todo y vive de verdad.
"B" de Baliente
"V" de Vurvuja
"H" de Hojo
"Z" de Zerdo...
La felicidad que conocemos, de la que hablamos, la que perseguimos...es puro condicionamiento infligido. Auto- o al que nos instaron otros con su varita de avellano; o la vida misma con sus circunstancias y nuestras interpretaciones. La felicidad que sentimos creo que es otra cosa bien distinta. Nacimos con un corsé y no debajo del brazo como el famoso pan; puesto encima; enfundándonos sobre todo lo que éramos de manera natural desde el minuto uno de nuestra llegada a Tierra. Vestiditos todos de corsé desde nuestra más tierna infancia. Si se le puede llamar tierna a una época considerada causa y raíz o alojamiento del inicio del sufrimiento adulto más horroroso, y período donde los malos ratos o trapos sucios en historiales de muchos hombres pueden derivar en catástrofes mundiales en el presente, cuando esos niños se hacen grandes y fuertes, invencibles como sus taras sus miedos y sus rencores, para siempre sedientos de venganza sin siquiera sospecharlo la mayoría.
Educastración y cultura del pavor. Miedo al rechazo, miedo a la muerte, miedo al dolor, miedo al dolor ajeno, al que dirán de mí cuando yo no esté, miedo al ridículo, miedo a la locura, miedo a la enfermedad, miedo a las bestias salvajes, a los insectos, a los frutos secos con la garganta seca, miedo a los mendigos, maleantes, miedo a los rateros y a las ratas, miedo al despido laboral, a la baja temporal y miedo a los tsunamis. Miedo a suspender ese examen...de conciencia?! Qué va! El del carné de conducir. Porque lo único que de verdad importa es la potencia de tu motor, del motor de tu coche nuevo, ese con el que te vas a pasear delante de las chicas guapas, delante de tu padre el que nunca apostó por tí, delante de tu ex y de su nueva pareja muchísimo más fea que tú, dejando atrás radares, quitamiedos, y peajes...Saltándote todas las normas que puedas a 260 kilómetros por hora...adelantando al ave y siendo fénix tu apellido...Vete lo más lejos que puedas, lo más deprisa que puedas, aprende a toda velocidad, luego olvídalo todo y vive de verdad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
