9 oct 2009

Guacamaya

Y digodigo no digodiego de mí...
Que soy yo esa clase de persona a la que no gustan nada esas otras personas que alardean de ser capaces de mover (flexión-extensión) la articulación de la punta de los dedos (entre segunda y tercera falange) sin doblar ni un poquito ninguna otra parte del dedo o de la mano, y construyen de ese modo, pequeños ángulos rectos en sus garras, o letras eLe con sus dedos superdotados. Y soy también esa clase de persona a la que gustan mucho esas otras personas fantásticas que son capaces de mover las orejas (sin tocárselas obviamente), y la cara que ponen cuando lo hacen, y el hecho de que lo hagan sólo y siempre que tú se lo pidas, si no, no lo van haciendo por ahí. [Razón justifiSativa: Querer dominar o querer dar asco es bien distinto de querer divertir o querer divertirse]. Y en resumen, EU, soy esa cla- de persona. ¿Sabes cuál -se? ¡Sí, esa! La clase turista, y aquella de pupitres viejos con maderas astilladas pero que aún sirven; y también la clase media-alta, que no es media ni es alta ni es blanca ni es tinta ni tiene color. Me gusta el arte urbano (calles pintadas lo que más) y me gusta la poesía urbana (versos en la calle lo que más). Rap y graffiti son palabras mayores; y yo no soy mayor que soy mejor y soy Menor. Así que ya sabes, ¡no abuses! Y para terminar diré que ni fu ni fa por h o por b de pe a pa ni chicha ni limoná. ¡Y que viva la lengua cutreillana y Olé!. Yo-yo-yo-yo-pio-pio-pio-pio...Pajarracos todos. En el reparto me pedí sabor tropical.