16 jun 2010

Çe la vie

Cuando de repente el alma se parte en dos o en tres yo ya no me siento ni media. Persona. Tontorrona. Vida cabrona, ¿por qué te quiero tanto, si es mucho más lo que no te aguanto?. Y cuando tocan las doce campanadas en el reloj de la Torre de Ourense, la de al lado de donde vive Alfil, tic tac tic tac... se masca la tragedia, de esa media, la que tú te sientes aunque no lo comentes. Y sonríes, y sigues, y tu amigo el Alfil te cocina un bacalao al pil pil, y te lo comes, aunque por dentro llores; apretando mandíbula, pensando en cosas estúpidas como que hay un hombre antiguo que se llamaba Calígula. I'm so broken baby, but there's so beauty, but sometimes so much lost beauty. Quiero ser la entrenadora de un ejército de niños que vengan a salvarnos a todos; que nos sacudan las tripas y nos arranquen de cuajo estas caras de bobos. Son los únicos que pueden hacer algo; no hay buen pronóstico para el humano adulto del siglo veintiuno. Del barrio Veintiuno de la ciudad donde crecí y padecí de los cero a los 17, nunca ha salido nada bueno. Yo no leía al Capitán Trueno, ni soñaba con superpoderes. Las drogas eran los únicos placeres. Dos abuelos muertos, dos de mis tíos yonkys, un primo camello, una prima madre inmadura que probablemente tuvo a su hijo para demostrar a todos que ya nadie podrá ignorarla nunca más, porque a los bebés nadie los ignora, y usa a su hijo como arma de venganza y dispara odio por donde pasa, con una pistola humana de medio metro y cara de infante, tierno enano que cuando llegue a los 16 tendrá pólvora hasta debajo de las uñas, y sin saber bien el por quE, disfrutará sin remedio haciendo daño a otros. Genética? Mi prima, que es patética. Como tantas y tantas tretas, absurdas como las panderetas. Que las golpeas sólo para hacer un poco de ruido, sin sentido ni sensibilidad.
Tengo dos o tres amigos, no tengo más. No necesito nada más. Tengo un diseño de fábrica con taras que te cagas; pero mi capacidad de amar es grande como la catedral de Santiago y la de Notre Dame juntas; imagínalas y únelas clavando unas puntas. Esa soy yo; hecha de piedras viejas como las barbas viejas del viejo más viejo de los tiempos de antes de cristo y más p'atrás. Te quiero como se quería antes de saber lo que signaficaba querer; te quiero para siempre y todo el tiempo, desde antes de haberse inventado ni siquiera imaginado una manera de medir o cuantificar el tiempo; cuando no se sabía lo que existía y lo que no. Mi fantasía sexual es la misma desde que nací: hacer el amor con alguien que me diga "te elijo a tí, no me iré nunca más de aquí" y que yo le crea. Y que por arte de magia, todo se haga...deVerdad. Y que ya nunca haga falta ir a la farmacia, porque todas las curas se tengan en casa.