18 nov 2013

poesía




Niña, mas yo sé que es lo que va a pasar mañana, 
aprovecha mientras puedas, mama todo se derrama, 
quieres, mirar futuro como quien mira ventana 
y tantas veces he dormido con Soledad en mi cama, 
este vagabundo no encuentra a su dama 
y la gramática y fonética y fonema son mi drama, 
es tan efímera e infame la filigrana 
y la felicidad se enferma y se esfuma como la fama. 
Yo ya no puedo prometerte amor eterno 
regalé mi corazón y todavía estoy enfermo, 
mas todavía no he salido del infierno 
pero tengo el secreto de Dios escrito en un cuaderno, 
eterno, como todos esos ratos. 
Vago solo por las calles por la noche como gatos 
pero es obvio, comprendo de tu amor y tu odio 
porque soy un buen amante pero fui un pésimo novio, 
cierro los ojos y tus labios han muerto, 
murió el amor, sobrevive el recuerdo, 
pues mi dolor todavía es interno.
usco el calor, en mi alma todavía es invierno, 
inverno retorcido, 
congela el corazón de los amantes los que antes se han querido,
que corto es el amor y que largo es el olvido, 
cuando la soledad se sienta a cenar conmigo.