1 may 2013





















29 abr 2013

spring

Alergia primaveral
(al desamor):
Prozac para el lagrimeo
y trankimazin para la asfixia.
Para estornudos y convulsiones
del alma devastada, 
aún no han inventado nada.

15 dic 2012

si no duermo contigo es una fosa común

11 dic 2012

27 nov 2012

14 nov 2012

13 oct 2012

Algún día tú también serás una señora. Cada vez que digas con gracia o con muy poca, la palabra "señoras", no lo olvides, más pronto que tarde tú te habrás convertido en una de ellas. El tiempo implacable no se detiene ni un instante, adiós infancia, adiós adolescencia, adiós universidad, adiós viajes por el mundo con la mochila a cuestas, adiós valor fulgor drogas de diseño setas maravillosas amistades alucinógenas besos cochinos con todas esas caras bonitas de ángeles traviesos y demonios buenos, adiós primer amor, adiós primer dolor, adiós pazguata, adiós decepción, adiós broncas con tus padres, adiós rencor adiós pasión...Adiós, Pasado. Hola Futuro, qué tal estás? Aquí en Presente todo marcha, caminamos con brío y orgullo hacia ti, más maduros, más calmados, más astutos, no tanto sabios a pesar de las canas, ocultando en las bolsas bajo ojos la nostalgia de cielo y la tristeza por un tiempo infante que no vuelve más.

27 ago 2012

¿Y si el malestar profundo y constante no fuese más que una válvula o un resorte que salta o se dispara para obligarme a evolucionar? ¿Seguiría siendo tan malo el MALestar o mejor dicho el nosaberestar? No debería, verdad? Sería un aliado al fin y al cabo. Sin embargo...cada crisis parece la peor crisis, cada tropiezo parece ser el que más huesos rompe, cada error, el peor, cada grito el más espeluznante, cada falta de respeto la más imperdonable, cada pensamiento el más extremo, cada remordimiento el conESTO-yonopuedovivir, cada decisión la más desacertada, cada recuerdo el más doloroso, cada ojeada la más miope, cada impresión la más patética, cada sensación de asfixia la más cercana al desmayo por falta de oxígeno, cada explosión la más parecida a la bomba atómica, y cada lágrima, la más amarga y la más ácida (quemando el rostro y escociendo la entraña). Cada minuto el más cercano al morir. El sufrimiento, ese monstruo de fabricación casera, no tiene límites ni fecha de caducidad. Es un suicida que siempre cae en suelo acolchado al saltar por la ventana, o al que se le rompen los cuchillos de plástico al intentar cortarse las venas, o al que le dan arcadas al intentar tragar tantas pastillas seguidas. El sufrimiento te acecha, te persigue, te acorrala, te mira a los ojos y no hace nada; sólo te recuerda que sus ojos son los tuyos, que le has tenido desde siempre en tu vientre y que no tienes escapatoria. ¿Debería darle las gracias al perpetuo malestar por obligarme a evolucionar? ¿Será proporcional la intensidad del Mal que siento dentro a la cantidad de tiempo? (tiempo en años, los que llevo sin ser mejor persona en ningún terreno de mi vida). Y más importante aún ¿cuánto dolor soy capaz de soportar antes de aceptar? Sí, aceptar que el malestar implica y en imperativo evolucionar, mejorar, avanzar, superar, perdonar,...APRENDER A AMAR?

6 jul 2012

soledad

amante despechada, enloqueces si me ves con otra, viniste hace lustros con la clara intención de quedarte y le ganas la batalla a todas tus rivales; desde siempre te recuerdo odiando a todo lo que se me acerca; te imagino a veces como teniente o'neill y otras más sexy como lara croft, de todos modos debes saber que tu juego sucio no va conmigo y que estoy yendo desde hace dos meses a una academia de alto rendimiento para entrenarme en modificación de conducta; y tengo una mala noticia para ti, me han dicho que Sí, que se puede ser otra persona y que no es para siempre el seguir siendo así; a veces pienso (sólo a veces) que algunas personas no deberíamos tener pareja, nunca, o al menos a partir de conseguir un cierto equilibrio/bienestar sintiéndonos media persona; cuando de pronto llega alguien y te completa y luego decide largarse aunque parezca que le has echado tú, lo que se queda en casa contigo ya no es esa media persona que eras antes; no eres tu mitad, no llegas ni a un cuarto de ser humano; te conviertes en un par de zapatos viejos que arrastran sus suelas gastadas sorteando los charcos de tu propio llanto, sin importarle demasiado dirección, velocidad o ritmo de tus pasos de minúscula persona

3 jun 2012

Game Over

Cuánto durará esta vez? No tengo ni idea de por qué quiero estar con alguien así, no tengo ni idea de si en realidad me quiero tan poco que me vale cualquiera (con curvas, piel suave, facciones hermosas, sentido del humor, palabras de amor) que un día me prometa que no me dejará nunca, aunque luego lo haga, no tengo ni idea de por qué sigo enamorada de un sueño roto en pedazos que no es sueño ya ni es realidad, no tengo la menor idea de cuánto durará esta vez este dolor, este llanto ahogado, esta sensación de gris claro y oscuro; deberían estar prohibidos los divorcios y las separaciones en verano; otoño invierno con mantas bajo las cuales poder esconderse serían otro cantar, otro llorar mejor dicho. No me duele el presente, me duele el futuro, me duele la puerta abierta a la clara posibilidad de no amarla más. Me gustaba amarla, me gustaba confiar en ella, me gustaba todo lo que sentía por ella; cierto que duele que ella haya dejado de amarme (¿será eso cierto? ¿se puede?), pero eso es problema suyo, yo sólo sufro los daños colaterales; del desamor puedo curarme deprisa, o no tan deprisa, pero sé cómo va, aguantar y respirar cada día hasta que los pulmones se van ensanchando y cogiendo más aire cada vez, recuperando la autoestima y las ganas de seguir adelante. Estos tsunamis me hacen más fuerte. Los necesito para crecer, nadie me enseña de otra manera. Vara de avellano para la niña más impertinente. Topetazo en la frente. Puede que me lo merezca...Ya no estoy dispuesta a ser una víctima de mis circunstancias. Yerro, luego apechugo. Pero del dolor de dejar de amar. . . AY. . .de ese dolor yo no sé nada, pero lo presiento, lo intuyo, lo incubo, ¿me autodestruyo? y aún no consigo ver ni un poco de luz al final del túnel. Me angustia la idea de desenamorarme. De perder un bien tan preciado, mi amor, el que yo siento, con objeto-ella tan bien definido. Sin el amor de los demás aprendí a vivir y a sonreír. Tan linda persona ella en el fondo. Elegí bien o elegí fatal. No sé, eligió la piel, dermis y pericardio. No me hablo con lo que me recubre. Debería empezar a hacerlo. A tratar de entenderlo. Las pasiones no pueden ni deben racionalizarse. No existe separación elegante. Acabo de leer en un artículo que cuando en un divorcio se es elegante es porque no se está enamorado, pinchazos repentinos en el ego y en el corazón, otra vez. Ay! dolor. Mas lo que valgo no lo dicen mis pasos dados ni los no dados, del parchís, ni los caminos recorridos ni los evitados, ni logros, ni lo conseguido ni lo perdido, lo que valgo no lo cuentan ni mis éxitos ni mis fracasos. Lo que soy nada tiene que ver con lo que hago. No somos lo que vivimos, somos lo que queremos ser, somos el material del que están hechos nuestros propios sueños, si no sueñas eres Nada. Si no viajas, estás muerto. Todo es mucho más sencillo. Hoy he plantado semillitas de claveles chinos en el jardín. Mezclé flores potenciales de colores con excrementos de vaca, y de ahí nacerá algo muy hermoso. No siempre tengo que oler bien, sabes? a veces los disfraces que nos ponen las circunstancias hacen que olvidemos QUIEN soy, quien eres, y el abono a veces tiene lombrices o huele a mierda, pero allí donde lo pongas tendrás siempre arco iris. No me trates nunca más como si fuera aquello que llevo puesto. Lo que valgo y lo que soy no tiene nada que ver con de donde vengo o a donde voy. Sólo tengo un amigo, no tiene ni puta idea de lo que es el amor; él ama por instinto. A mí me gusta más el blanco, y lo hago por pura necesidad. Amo, luego existo. Amo y luego existo. Insert Coin

28 may 2012

La vida es mucho más sencilla. Mientras tú te escondías y lo observabas todo detrás de la mirilla, yo me daba cabezazos y patadas contra todas las murallas. Algunas las salté, otras las derribé, y muchas otras creo que me las inventé. La vida es mucho más sencilla. Mientras la mayoría jugaba y reía yo me miraba en el espejo y me preguntaba de dónde podría nacer ese sentimiento de desolación tan profundo que residía en mi pecho. La vida es mucho más sencilla. Te encontré y cambié ¡pues NO!, te encontré porque cambié. Porque ya no salto ni bebo ni me esfumo cuando las cosas se complican; el miedo es un bicho espeluznante, pero ya no hay fantasma bajo la sábana, ya no hay motivos para salir corriendo. La vida es mucho más sencilla, dormir a tu lado o no dormir a tu lado, besarte o no besarte, verte sonreír o no verte sonreír, acariciarte o no acariciarte, sentir tu cara pegada a la mía o sentir el aire frío o la manta áspera, hacer bien la digestión o no tener ganas de comer, dormir con pastillas o dormir sin pastillas, soñar contigo o tener pesadillas contigo, la vida es mucho más sencilla - desde que llegaste - y tiraste al fondo del océano mi llave de la puerta trasera, desde que sellaste a cal y canto la salida de emergencia y le tiraste piedras a las bombillas encendidas que guiaban el camino de vuelta a casa. Venías con el letrero HOME colgado del cuello y la sonrisa y la lengua como herramientas inflamadas de las ganas almacenadas de empezar a construir tu sueño, el sueño bueno, conmigo, sin miedo, tan pronto como yo estuviese lista. Y llegó ese día...Y con él los tropiezos las torpezas las perezas los malos vicios y los juicios. Y cuando se acaba de vomitar, ya sólo queda bilis y esperar. Y entonces, la comida de a poquito se convierte en un manjar. La vida es mucho más sencilla. Básicamente se trata de echarte de menos cuando estás o echarte de menos cuando no estás. Con una única meta: no tener que echarte de menos jamás.

5 nov 2011

otoño

Nacemos con las respiraciones contadas. Así que debes tener mucho cuidado y hacerlo todo lentamente. Sobre todo respirar. Dependiendo de cuantas respiraciones hagas, tu tiempo en Tierra variará soberanamente. No huyas, no abuses, no folles como un conejo, ¿¡no ves que muchas respiraciones rápidas y cortas malgastan tu tiempo vital?!. He reflexionado mucho acerca de este tema de arranque muy budista, o sufista, o algo así, en resumen personas mucho más sabias que nosotros; y creo que viviré lo justo y necesario. Ni más ni menos. Por cada día de excesos respiratorios en que me dejo dominar por estreses ansiedades o evitaciones salvajes like huídas en estampida, existe en mi vida otro día en el que practicamente no respiro; me quedo sin aliento en esos días. Me quedo atrapada en un susto fuerte, en una impresión brusca, en una muerte de un niño, en una mala contestación. Y ahora sé que así, beneficio mi balanza interna y prolongo mi estadía Aquí. O al menos la equilibro un poco para que días de inconsciencia e inercia con sus respiraciones agitadas no se apoderen de todo y me dejen sin años de juego, sin tiempos de más teatro, sin papel en esta gran obra macabra o maestra según el cristal con que se mira; según cuanto se te haya incrustado en la córnea al caer del regazo de tu madre al suelo y según cuanto dinero tengas para cirugías láser reparadoras.
Ha llegado el otoño. Otro otoño. Este parece mejor que en anterior. Tengo como doscientas canas más que hace un año, y tengo como doscientas ganas menos de pelearme con la vida. Ahora trato de ser tan sólo su amiga. Problema que la muy puta exige taNNNto, que me deja casi sin tiempo para el resto. Echo de menos a mis amigos. Estáis todos demasiado invisibles, pero eso sí, nunca os siento lejos; creo que lo que más lastima es el concepto, la comparación, la presión social. Si consiguiese arrancarme esa pielecilla que recubre el cerebro y que se infesta cada día de todas las cosas que no son yo y que se hacen pasar por mis pensamientos sin ningún tipo de escrúpulo ni pudor, creo que habría conseguido que me tocase la lotería. Y a la inversa también. Si me tocase la lotería, ese oscuro traje o pellejo social se iría a tomar por culo tan deprisa como el gallo canta y molesta desde que amanece un nuevo día.

25 sept 2011

tren 16/09 mad-ou

La grandeza de lo más básico es el arte que a mí más me nutre y emociona. La bajedad, la simpleza de lo enorme o lo complejo...me hastía y me desgasta; me aburre; me entristece. Cuestiones elementales para mí.
Y no la toques más!!! SAM, por favor!!! NO-LA-O-YEN. La lucha incansable de buena gente por concienciar o conmover debería tener puntos y aparte, treguas, descansos, retiradas a tiempo. ¿¡Quién tras tirar la toalla no baja a las mazmorras de sus propios escombros de donde nacen luego mejores ideas, más frías, calculadas, sopesadas?! Básicas, acertadas. Eficacia, eficiencia y efectividad. Si efe fuese un animalito o una planta, todos deberíamos tener criaderos o invernaderos de efe. Es de lo que más necesitamos. Y amor y poesía. Yo necesito reinventarme. Regalar toda mi ropa, mis pocas cosas valiosas, tirar mis muchas cosas insignificantes y dejar que otros las doten de de importancia o del valor que para mí nunca han tenido. Bajo esta piel habita un ser asquerosamente antimaterialista y amiga de los niños y los animales. Y digo asquerosa-mente, porque es así; como los exfumadores que intolerantes no permiten que nadie les contamine con respiraciones sucias ajenas. Pero sobre estas vísceras se ciñe un cuerpo ansioso y cargado de malos vicios, pesados como alforjas llenas de piedras. Al, forjas tu futuro a base de bocanadas de aire puro. Sigue así guaje salvaje, como al nostrum mare, no habrá dios que te pare.
Tengo problemas con mi chica.
Tengo los problemas de mi chica.
Tengo problemas y tengo chica.
Tengo problemas chica! yo qué sé...
Los resolveré, como hago siempre.
La Cafeína es una reina; la voy a alabar siempre. Disponga lo que le venga en gana acataré todos los estados de ánimo que me otorgue o inflija. Me rindo a sus pies, a sus encantos, a su poder, a su negrura opaca, misteriosa.
Cuando me deshaga de toda la ira que me mantiene anclada en vía muerta viendo desde aquí como descarrilan todos vuestros trenes de vida insulsa y alienada, voy a volar tan alto que no habrá gepeeses ni radares ni satélites que puedan rastrear mis movimientos. Me haré amiga de las estrellas y nunca me quemarán las manos ni los ojos porque yo estaré hecha de la misma luz y el mismo fuego que ellas. Pero no pienso quedarme ahí arriba, no. Me gustan demasiado la risa y los misterios humanos.

No tengas miedo si alguna vez desaparezco. Te juro que volveré, y lo haré por ti.

27 jul 2011

antiparaíso

Existen algunos lugares en el planeta Tierra que son todo lo contrario a los lugares denominados paraísos. Son lugares en los que sin saber muy bien por qué sientes en tus entrañas y en tu piel, lo más alejado del placer que pueda existir. Es algo parecido a quedarse quieto en una calle fea cualquiera oyendo el sonido de una ambulancia parada a tu lado, colapsada la vía y entorpecido su destino (no avanzar sin más, sino salvar vidas) por coches que no se mueven, con sus conductores torpes y despreocupados, que fingen manojos de nervios solidarios, y digo fingen porque en realidad el acaloramiento es por culpa del sonido fuerte de la sirena, y por pensar si serán capaces de reaccionar y salir bien del paso quebrantando las leyes de circulación y saliéndose del carril del borreguismo, con sus audis y sus mercedes y sus bmw. La sensación es estremecedora, la sirena aumenta su volumen, o no, pero tú la oyes cada vez más fuerte, la ambulancia no se desplaza ni un milímetro y los últimos sesenta segundos en tu cabeza son sesenta martillazos con un yunque bestial donde crees que va a salirte sangre por las orejas imaginando que la mujer de alguien o los hijos de alguien o los padres de alguien o el mejor amigo de alguien o el marido de alguien o el jefe de alguien (bueno, esto puede no afectar a nadie, por desgracia y hoy en día) se está muriendo a tan solo unas calles, pero la asistencia necesaria no puede acercarse porque una hilera de coches o dos le bloquean el paso. De ahí comienzas a imaginarte a la persona que más amas y a quien más deseas encontrarte cada noche al llegar a casa y luego tu mente vuela, un accidente de tren, un accidente doméstico, un corte de digestión parada cardíaca o disparo en un ojo…y tu cerebro estalla. La sirena de una ambulancia cuando no suena en movimiento consigue paralizar los latidos de muchos corazones, y roba el aliento a casi cualquiera que tenga uno. Por lo menos durante un instante. El miedo es un monstruo que acecha.
Algunos lugares en el mundo me causan la misma sensación sin apenas nada de todo esto. Sólo con existir los tres (el lugar, yo, y la circunstancia de estar yo en ese lugar antiparaíso) consiguen el mismo efecto, una sensación-sentimiento, TAN alejada del placer, que podría ser su antagonista, y que conduce irremediablemente al consecuente deseo extremo de salir corriendo a otro continente.

23 jul 2011

Colibríes

La mayor parte del tiempo soy muy feliz y no lo siento. No lo experimento quiero decir. Bueno, y tampoco pediría perdón por serlo si fuese un lo siento a modo de disculpa. Digamos que soy feliz, y no lo siento, en los dos sentidos. Lo percibo de manera racional. Nos educan mal, o nos convertimos nosotros solitos en unos maleducados, algunos, construyendo en nuestras torpes y adormecidas mentes paralelismos entre vanales y pasajeras euforias hormonales y la bendita felicidad. La mayor parte del tiempo crecemos amarrados con fuerza al concepto de felicidad como un fin, como una meta, un objetivo tangible, específico...y no como lo que es en realidad: un enorme abstracto de equilibrio emocional, remanso de paz y tranquilidad, el camino hacia delante paso a paso, cimientos fuertes, relaciones estables, enriquecimiento espiritual, un eterno caerse y saber levantarse, disponer de una mano amiga para alzarse en pie cuando fuerzas flaquean, unos enormes ojos azules enfrente cuando anhelas respirar y mirar el mar enorme, los labios húmedos de esos ojos cuando te asfixia el infiernito de la ciudad-pueblo gris turbulento, una familia poco psicótica que se preocupa por ti y por los cien mil males del mundo, porque preocuparse es su quehacer promordial, la salud, la satisfacción instantánea y constante de necesidades fisiológicas básicas, relacionarte con los niños, con los animales, el amor informe por todo lo que existe... y un largo etcétera...
Los colibríes viven cada segundo como si fuera el único, no el último, esa actitud absurda es más de humanos; son los pájaros más pequeños del mundo, son muy hermosos pero sobre todo son muy frágiles, pero este hecho a ellos les trae sin cuidado, porque ellos mueven sus alas a velocidades supersónicas, hasta 90 veces por segundo, poniendo toda la carne en el asador, agotando el cien por cien de sus energías pajaríticas diarias. Deben comer el equivalente a la mitad de su peso para poder sobrevivir con tanto gasto. Están siempre a horas de morir de hambre. Tienen unos pies muy pequeños y patitas débiles, seguramente por ello desarrollaron esa enorme capacidad vibratoria en sus alas minúsculas, que les permite quedarse quietos suspendidos en el espacio; por eso y para seducir a las chavalas como no, dejándolas a todas picoabiertas. Mueven las alas tan deprisa que emiten un sonido como de un susurro, pero son tan listos los puñeteros que cuando se alimentan tratan de ser sigilosos y no emiten sonido alguno; así no son molestados ni capturados mientras hacen lo más importante: mantenerse con vida reponiendo energía. Y encima no son unos cerdos vaya, y no hacen ruido al masticar. Alcanzan velocidades de hasta 100 km/h y son capaces de volar hacia atrás, ¿alguien da más?...Pues sí, ellos mismos. Todavía no he contado lo más increíble de estas minusculidades maravillosas. Por las noches, o cuando no encuentran alimento, son capaces de ralentizar su metabolismo, su respiración, los latidos de su corazón tamaño lentejita de las pequeñas pueden disminuir hasta 50 por minuto. Se provocan, los muy astutos, un estado de semi hibernación llamado "torpor". En nada comparable a nuestra torpeza y a nuestro sopor por cierto. Lo nuestro es pereza, vagancia pura. Lo suyo es una auténtica proeza. Y aun con todo, parece ser que lo más sorprendente de los colibríes es su capacidad de emitir color. Sus colores fantasía no provienen de pigmentación alguna, sino de su iridiscencia. Según como les dé la luz y según donde te coloques tú, le verás de un color o de otro. Buf, sin comentarios.
Hasta aquí mi pequeño homenaje a este honorable vertebrado y a todo su linaje.

Y una reflexión para terminar...¿qué haría usted si tuviera la capacidad de quedarse quieto y suspendido en el aire en el momento y en el lugar elegido?...

A nosotros no nos hacen falta esas cosas, aunque nos concedieran todos los superpoderes de todos los superpoderosos supersuperiores de todas las supergalaxias, no sabríamos que hacer con ello y nos deprimiríamos. Cuantas más opciones se nos dan o más libertad de elección tenemos, más patentes y latentes nuestros traumas y rencores, más débiles, más incapaces, más tristes y más infelices los kokorazones. No desees ser otro que no seas tú; porque luego no sabrás que hacer siendo uno y cargando con la sombra del otro, y la lucha encarnizada entre ambos te dejará sin energías. No habrá carne suficiente en tu pequeño y aislado mundo de cartónpiedra que puedas ingerir, para reponer todas las proteínas que invertiste y perdiste cada día de aquellos en que no elegiste ser tú.

16 abr 2011

A veces me da miedo que mi vida no sea real. A veces pienso que todavía tengo 19 o 27, o 22, sobre todo 22...y que estoy en un trance hipnótico en alguna de aquellas sesiones que decían me ayudaban a dejar las drogas, o lo intentaban al menos. Algunos días no consigo sentir mis propios pellizcos y no encuentro pistas o claves para descifrar el acertijo o para poder al menos distinguir entre sueño y realidad, entre vida e ilusión, entre Yo y mi alucinación. Me asusta un poco pero no lo suficiente, la idea de no estar viva aún, de seguir en coma en alguna mala noche a los 20 o 21. Aunque también pudo haber sido en otra parte a los 28. Incluso pudo haber sido todo cierto hasta que un bicho gigante se coló por mi oreja y decidió anidar en algún surco de mi masa encefálica, en la selva centroamericana, cuando perdía peso a velocidad de vértigo y sólo podía tumbarme en el suelo a contemplar el deambular de las nubes, entre cafetales y bananeros. Pero a veces me gustaría que no. Deseo con mucha fuerza algunos días que la voz de mi amiga cuente desde diez hacia atrás y que al chasquear sus dedos se pusieran todos los contadores a cero. Sé tantas cosas AHORA...Saltaría del diván, la besaría en la frente, y saldría corriendo a buscarte. Solucionaría TODOS los problemas del mundo con mis manos y con tu sonrisa. Erradicaría las palabras necias de mi vocabulario y repartiría gafas mágicas y cera para tapar los oídos de los niños más vulnerables. Los laberintos siempre me han provocado angustia, claustrofobia. Pero puedo convertirlos en un reto si tú quieres que lo haga. Puedo hacer casi todo lo que tú quieras que haga, el único requisito es que sigas enamorándome cada día. Soy muy feliz amando. Tengo que aprender a ser amada. Eso es un asunto importante en la lista de asignaturas pendientes. Prefiero los caminos sin setos, las casas sin paredes, los países sin muros, las personas sin corazas, los corazones sin pericardio, las lenguas sin gérmenes, los ojos sin lágrimas que no sean las que nos regala el viento entrando dentro o las que causan los ataques de risa mortales. Prefiero lo que quiero muy por encima de lo que quieran. Quiero a mis amigos, te quiero a tí. Os quiero a todos Aquí. Conmigo, inventando mundos paralelos, viviendo dos vidas en una por lo menos, escribiendo por escribir, siendo la Voz que conmueva al camarada, diciendo vamos amigo, levanta, no pasa nada.

Vive...
Conmigo.

13 mar 2011

Container

Cuando me pongo la piel del revés y las vísceras quedan al descubierto, sé que mayormente os causo a (casi) todos desconcierto. Quasi-modo, además de jorobado, fue abandonado. Al nacer. Esa carga seguro es mucho más jodida que la joroba o el defecto en un ojo por malformación de rostro. Tuerto. (¿Preferiría haber nacido muerto? No lo sabemos). Seguro que toda su vida fue una gran y enorme mala forma. Escribir cuando no se tiene nada que decir es igualmente liberador, porque el diablo se ha vestido hoy por fuera y dentro de este cuerpo no hay manera sana de estar en paz, ni conmigo ni contigo ni con dios bendito. Algunos días me marchito. Miro a las flores y les pregunto su secreto. Me dicen: simular que estás muerta. Y eso hago, pero no, no callo; aunque no haya nadie al otro lado. Algo no está funcionando y la ira ya no se dirige hacia mí; esto me asusta. Empezaba a acostumbrarme a ser la diana de todas mis flechas, espirales personales de autodestrucción pura y dura. Ese mecanismo genuino que destroza (sin pedir permiso a la conciencia) todo atisbo de bienestar y salud y lo permuta en trueque por locura malsana, boicots y numeritos de lo más desagradables. La lucha interna es entre dos fieras muy putas; sin escrúpulos, sin dignidad...se arañan, se tiran del pelo, se escupen, se dan asco la una a la otra; se insultan con un lenguaje rastrero, barriobajero...La civilizada y la salvaje. La primera perdiendo las maneras, desquiciada, la segunda harta hasta la saciedad de tanta domesticación, rugiendo. Tratando de matarse la una a la otra en días grises, por irreconciliables tantas veces sus mundos y sus valores. Estoy harta de ser un campo de batalla.

Depositen sus trapos sucios en otro container. Hoy tengo suficiente conmigo. Mañana será otro día...
Otro día igual?! (Ni de coña) Mi canción es triste, como una puta ranchera, quienquiera que esté ahí arriba que me escuche!!!

1 mar 2011

Fears

Los cambios de estación cuando me atrapan quieta o me pillan tumbada. Y que las personas se dejen de querer. No poder dormir cuando es todo o lo único que necesitas para sobrevivir. (Una mente insomne se envenena de trucos tan sucios como infalibles las trampas encaminadas a la autodestrucción). Que una de las millones de llamadas que no atiendo sea importante. Que alguna de las que no atendí fuera vital o urgente para alguien de buen corazón. El egoísmo, el aislamiento, el ostracismo mal gestionado. Hacerme mayor cada minuto. Envejecer cada día que no comparto o no aprovecho o en que no te beso. No darle importancia a las palabras y hacer el amor con la mitad de ganas. Que se coman las polillas mi ropa deportiva y mis zapatillas. Mis padres no regresando de un viaje del imserso porque se embarquen sin opción en el viaje definitivo y sin retorno. Y que de repente me nazca un parásito emocional cinco años mayor que yo. No volver a ver tu cara. No querer morir por nadie. Pasar delante de una obra de arte y no mirarla ni de reojo. Los gobernantes que lanzan bombas a su antojo. No volver a escuchar su risa. No poder estrechar sus manos, ni acariciar su lengua con la mía. No poder abrazar su cuerpo, ni mirar sus ojos y elegir su boca.

26 feb 2011

5 feb 2011

F de falacia

"J" de Jilipoyas
"B" de Baliente
"V" de Vurvuja
"H" de Hojo
"Z" de Zerdo...
La felicidad que conocemos, de la que hablamos, la que perseguimos...es puro condicionamiento infligido. Auto- o al que nos instaron otros con su varita de avellano; o la vida misma con sus circunstancias y nuestras interpretaciones. La felicidad que sentimos creo que es otra cosa bien distinta. Nacimos con un corsé y no debajo del brazo como el famoso pan; puesto encima; enfundándonos sobre todo lo que éramos de manera natural desde el minuto uno de nuestra llegada a Tierra. Vestiditos todos de corsé desde nuestra más tierna infancia. Si se le puede llamar tierna a una época considerada causa y raíz o alojamiento del inicio del sufrimiento adulto más horroroso, y período donde los malos ratos o trapos sucios en historiales de muchos hombres pueden derivar en catástrofes mundiales en el presente, cuando esos niños se hacen grandes y fuertes, invencibles como sus taras sus miedos y sus rencores, para siempre sedientos de venganza sin siquiera sospecharlo la mayoría.
Educastración y cultura del pavor. Miedo al rechazo, miedo a la muerte, miedo al dolor, miedo al dolor ajeno, al que dirán de mí cuando yo no esté, miedo al ridículo, miedo a la locura, miedo a la enfermedad, miedo a las bestias salvajes, a los insectos, a los frutos secos con la garganta seca, miedo a los mendigos, maleantes, miedo a los rateros y a las ratas, miedo al despido laboral, a la baja temporal y miedo a los tsunamis. Miedo a suspender ese examen...de conciencia?! Qué va! El del carné de conducir. Porque lo único que de verdad importa es la potencia de tu motor, del motor de tu coche nuevo, ese con el que te vas a pasear delante de las chicas guapas, delante de tu padre el que nunca apostó por tí, delante de tu ex y de su nueva pareja muchísimo más fea que tú, dejando atrás radares, quitamiedos, y peajes...Saltándote todas las normas que puedas a 260 kilómetros por hora...adelantando al ave y siendo fénix tu apellido...Vete lo más lejos que puedas, lo más deprisa que puedas, aprende a toda velocidad, luego olvídalo todo y vive de verdad.

Donna Summer - I Feel Love

5 ene 2011

te avisé

Navidark

Susto de muerte.
Cada año soy menos fuerte.
Ay pero qué lejos queda lo inerte...
Y de repente llega un gordo con un saco;
le diré si me vende tabaco.
Hace (no tengo) más frío,
cuanto más me abrigo.
A nadie parece importarle el dolor ajeno;
siempre y cuando en su casa derrape alguna clase de reno.
Un poquito más pobres todos,
un poquito más gilipoyas...
Pero con montones de cosas nuevas.
Ilusiones renovadas?! Falacia!
Mañana habrá cola en la farmacia.
Cuesta arriba cuesta abajo...
2011 y ninguna odisea en el espacio.

16 dic 2010

Ansiesad

Ansiedad de tenerte en mis brazos
Ansiesad por no chocar con tus labios
Ansiedad de comerte la boca
Ansiesad por no encontrarte bajo mi ropa
Ansiedad de merienda en trastienda
Ansiesad por pecados y enmienda
Ansiedad de perderte en el tiempo
Ansiesad por mis aires sin (tu) viento
Ansiedad de solazos e inviernos
Ansiesad por lo inerte sin vernos
Ansiedad de romper la distancia
Ansiesad por grilletes y audacias
Ansiedad de felices los días
Ansiesad cicatrices y huídas
Ansiedad de cuidarte y testigo
Ansiesad por pensarte en peligro
Ansiedad de esconderme en tus senos
Ansiesad por el frío sin vernos.
Ansiedad es vivir siendo dos o tres personas a la vez, escucharlas hablar en tu cabeza durante todo el día y al meterte en la cama no encontrar a nadie a quien abrazar.
Ansiesad es querer estar en otro lugar,
y no tener ya dudas sobre nada y sobre nadie.
Nunca. Es querer darle lo mejor de tí a alguien
todos los minutos de cada día
y que muchas veces sólo te salga basura,
en lugar de cásate conmigo por favor.

3 dic 2010

e-mail

Una noche loca sin ti, ya no es noche ni es loca ni es nada. No hay aire, hay ruido, hay frío. No recuerdo haber tenido tanto frío en toda mi vida. Debe tener que ver con la edad o con la certeza abismal de que no puedo vivir fuera de tu cama o lejos de tu piel. Te extraño taNto que no sé ni como expresarlo. Deberé esperar a verte y demostrarte sin palabrAs, con besos nuevos, inventados sólo para ti. Quiero pasarme dos o tres vidas enteras a tu lado. Y a la cuarta dejar de reencarnarme, pero sólo porque ya no se pueda ser más feliz.

29 nov 2010

Elfalling

El cayendo
Elfa también
falling sin falo
Eu falo galego
Ti, falo, estate calado

28 nov 2010

26 nov 2010

Dar la talla

Quisiera ser tan alta como el Pirulí. Ni de coña. Ni en sueños desearía convertirme en vosotros, carroña. No dais la talla ni con zancos de saltimbanqui (vaya! por fin he logrado colar esta palabra tan divertida en un texto). Dar la talla no es cuestión de altos vuelos, se trata de no vivir como ratas en subsuelos; persiguiendo las sobras, mordiendo las suelas, robando vidas ajenas, pervirtiendo ingenuas, contaminándolo todo con su mal aliento, sin tiento, no sintiendo, sólo jodiendo y mordiendo, envenenando a otros. Sólo quedamos los buenos, pero somos muchos menos y puede parecer que no damos la talla; pero en realidad somos altos como las montañas más altas, esas de ese país tan bonito; y somos complicados, retorcidos, escarpados, escarbados, profundos, duros y afilados como las rocas del cañón del Sil o del Colorado. Tú y tu apellido francés os quedáis para siempre a mi lado. (Ya) No consigo imaginar una vida sin ti, sin largarme de aquí, sin desparrame sin frenesí, sin vivirla como si fuera un colibrí, como un gorrión simplón, comiendo miguitas de pan de tu mano, sin importarme nunca más el hecho por ejemplo de no tener un hermano. Porque no da la talla. Nosotros sí, nosotras cantamos pop, pero esa ya es otra historia. Voy a comprarme unas piedras viejas en algún lugar bonito y cuando ella venda sus viejas piedras de aquel otro lugar del pasado, tendremos un montón de piedras nuevas en un hipotético futuro que no necesito porque me sobra el presente para hacer con ellas un castillo o una fortaleza donde nadie podrá entrar si no conoce el santo y seña o las palabras mágicas; nadie que no dé la talla podrá siquiera encontrarnos o imaginarnos; ni con tomtomtos ni con gepeses ni con mapas de la isla del tesoro. No, qué pAsa!, ya no lloro, sino de felicidad, que es una cosa tan novedosa, que no sé qué carajo hacer, ni donde la puedo poner, porque ocupa tanto espacio que no me cabe en este cuerpo de saldo ni en un piso de alquiler. Tengo que comprarme un terreno neeeno, y poder gritárselo a las copas de los árboles, o grabarlo con una llave en suelos de mármoles. Podría ser tan alta como el Pirulí. Pero no quiero. Pero eso sí, tú, preciosa, ven a darme un beso pronto porque si no me desespero. Y no hay nadie en muchos kilómetros a la redonda que parezca dar la talla. Te echo de menos. Todo el tiempo.

o2

Necesito muchísimo más oxígeno que la mayoría. Eso ya lo sabía. Si no, me asfixio. Nací sin aire, estrangulada por ese extraño cordón semielástico que unía mi vientre al vientre de mi madre. Se enredó en mi cuello de infante y nací muriéndome, sin permitírseme respirar nada más entrar, nada más llegar. Creo que mi madre me suministraba comida adulterada desde antes de nacer. Veneno no. (Aunque oliese a canela). Mi madre no es así. Ella es buena. Ella no tiene la culpa. Ella sufre. Ella es buena. Pero me daba de comer una mierdecilla extraña por ese cordón para que naciese por siempre con una gran adicción. A los pliegues de su falda o al bajo de su pantalón. Mordiendo el polvo. Toda una vida de mono, de sudor, de sangre, de llanto, de lucha por romper las cadenas, toda una vida huyendo, con una sombra detrás, un monstruo con cara de señora pequeña y bonachona, un demonio de buen corazón, "un diablo de alma buena y pensamientos tiernos" como dirían Rapsus o Don Diego, que son la misma persona. Esa sustancia que inyecta en mis comidas me enferma, me debilita, me incapacita...A ella le da pena, pero es mucho más fuerte que yo. No le importa si teniéndome cerca soy un zombie. Ella casi siempre gana.

Vuelvo a sentir ese cordón ahorcándome. Llevo demasiado tiempo aquí, y el veneno, porque sí, saber sabe a gloria pero es un puto veneno para elefantes, me está reventando una a una todas las conexiones nerviosas que todavía estaban sanas y salvas. Y mis vísceras se descomponen; no consigo respirar con naturalidad, ni hablar ya de respirar a pleno pulmón. Se me encogen los órganos vitales, el corazón bombea sin ton ni son, arrítmico, desquiciado, el llanto incesante viene de la mano de la pasajera fiel Desesperación. Ella es buena, ella no tiene la culpa. Yo estoy enferma. Yo no puedo ayudar a mamá. Yo ya no sé siquiera si quiero ayudar a alguien. Yo ya no sé si quiero o quiera ayudar a nadie. Yo-ya-no-sé si quiero ayudar a otros. Esto sé: Voy a hacer algo grande, algo muy muy grande. Yo no voy a envenenar a nadie. Haré algo enorme o algo pequeñísimo. Tendiendo a lo minúsculo. Para que nadie pueda verlo ni vernos ni encontrarnos jamás. Vivir como liliputienses. Tú y yo. Nadie más. Te pediré nuestra primera cita el día que me cuentes al oído que todos los demás te sobran. Que todo lo demás no importa. El día que me grites a los ojos que sólo quieres estar conmigo y con nadie más. Tengo una enfermedad incurable. Si me abres la puerta entramos las dos. Dormimos a tu lado las dos; y ya siempre seremos tres, ases de corazones histéricos. Puedo amarte más y mejor que todas las personas buenas de este mundo juntas o por separado. "Medicina alternativa: tu saliva en mi saliva". Mi único anantídoto eres tú. Con tus besos, tu calor, tus ganas de comerte el mundo a bocados, tus guiños, tus sonrisas y tu olor.

14 oct 2010

Pienso en curvas y en espirales. Pienso en burros y en subnormales. Pienso en por quE tendrán hijos los irresponsables. No piensan? ¿Cómo se vive sabiendo que probablemente nunca tendrás lo que más deseas? ¿Cómo se asume? ¿Cómo se sigue? ¿Qué mecanismos debo activar para dejar de sangrar? ¿Cuáles las drogas de nueva generación? ¿Existirá alguna clase de salvación? Al más puro estilo logoterapéutico podría afirmar sin dudarlo un solo instante que el sentido de mi vida no es otro que el de amar y ser amada. El "para que" por el que me levanto cada mañana, la única razón que me mueve del colchón, dar y recibir amor. Y aún diré más, no concibo vida mía de entre tantas, sin su insaciable incesante búsqueda de una fuente de calor. "LA" fuente de calor. La real fuente, poderosa, potente...incombustible. El cariño puro, sincero, incondicional...ese que algunos padres profesan a sus hijos cual inconsciente y fulgurosa fe cristiana y que en mi caso sólo encuentro en amistades puntuales, en la naturaleza salvaje, paisajes sin domesticar, destellos tan mágicos como efímeros en el seno de mi nopareja. El no es para que no se asuste. Si digo o hago algo que la asuste mucho correrá lejísimos y desaparecerá por largo tiempo; y se esconderá en las montañas, no importa si son de roca de árbol de tojo o de contactos sociales más que menos superficiales. No quiero que se vaya nunca. Nací con frío. Me congelé en la infancia. Me astillaron vísceras las estalactitas y las estalagmitas de la adolescencia. Y empecé a quemar piedras, albales, cristales...Hasta perder el conocimiento de todo lo que ya no me nutría. Para borrar lo que me hería, lo que yo sería si no fuese yo. Hoy estoy aquí, jugando mis cartas con cara triste. Tomando decisiones importantes. Ases en la manga, en los calcetines, detrás de las orejas; pero se atascan, no salen, olvidé los trucos de artista. Mis guiños parecen tics. Quiero cuidar a un niño, llamarle hijo, olvidarme de los pronombres posesivos, de los hombres malparidos. Aún no tengo claro si concebirlo o adoptarlo. Aún no concibo la manera más sAna de alimentarlo. En cuanto encuentre a alguien que quiera lo mismo que yo, conmigo, y que todo ello, yo, ella y ello, le haga sentir la misma delirante y enormísima felicidad que a mí, entonces ya seremos por siempre una familia moderna; atípica, por felices y por romper patrones, de herencia recibida, en el trato, en el maltrato, en la falta de afecto, se acabaron tiempos donde siempre era válido lo más incorrecto. La supremacía de la raza humana se halla en su ilimitada capacidad de amar. Toda mi vida he querido tener otra familia o ninguna. Sentirme hija de todos o de nadie. Toda mi vida he querido algo que ya no puedo tener: una relación fuerte, sana, infinita y apasionada. No soy fuerte, no estoy sana, todo tiene fecha de caducidad...la pasión es lo único que me queda.

12 sept 2010

Aullido interminable

Como arrancarse el alma de cuajo y mirar con espanto el pecho abierto, ensangrentado. Las manos temblorosas, chorreando errores, confusiones y algunas vísceras ya inservibles. Como no encontrársela ni habiéndola puesto fuera, pues comprueban tus ojos de cristal que el alma no es nada, y que quizá nunca existió, no hay nada en las manos con quien poder conversar. Sólo sangre y tu cara de espanto. De no me llores tanto, alma de dios. De quién? Ese qué va a tener alma ni arma! Y lo estás poniendo todo perdido una vez más. El aullido interminable. La depresión de los artistas. Sólo el acto de crear apacigua el mal eterno; el sinsueño, espiral decadente rumbo a la locura irreversible. Tristeza genética, códigos de instrucciones en pergaminos por dentro de la piel incrustados en fábrica que te condenan a la infelicidad más cruel. Me la arranco con desesperación, despellejo brazos con surcos, trazos, intentando un macabro juego de cifras y letras para buscar nuevas combinaciones. Rubia? metro setenta? No, ni hablar. Única-mente Feliz. La combinación que abra la caja fuerte. La de una vida en la que podamos tener más suerte. Tú y yo. Ella y yo. Nosotros y ellos. Ella mata de amor sin saber de amores. Ella nunca te comprará un ramo de flores. Pero el sexo es algo parecido a un delirio paranoide; dos cerebros enfermos teniendo la misma alucinación en el mismo tiempo y escenario. Creyendo firmemente en los destellos de magia infinita como prueba irrevocable de que no existe nada ni nadie más en este planeta habitable que sea más necesario para la vida que estar en permanente fusión de gozo y de paz profunda. Que paren el mundo que nos bajamos. Nos vamos a otro. Sin aire, sin agua, sin luz.

Tenemos de todo aquí dentro.

1 sept 2010

olalla

Eulalia, nombre femenino de origen griego "Eu-lalios"; que significa "Aquella que es bien hablada" o "Aquella de habla elocuente". (Olaya=forma antigua).


Naturaleza Emotiva:

Naturaleza emotiva y protectora. Se expresa por medio del ornato, las relaciones humanas y la vida en el hogar. Ama la reciprocidad y la amistad. Le gusta ser apreciada.

Naturaleza Expresiva:

Es minuciosa. Se expresa de manera que llama la atención y se siente superior. Busca la prosperidad y la realización. Ama la ejecución, la planificación y aportar ideas.

Talento Natural:

Es mente de pensamiento impaciente. Se expresa como pensadora receptiva, sensitiva y observadora en actividades que requieren de la versatilidad, la novedad y la curiosidad. Recibe aumento en los campos de acción que tocan al sentimiento, al deseo de vivir y al de inquirir en todos los campos, más bien como mente directora que como mano ejecutora. Ama el amor, no por lo que da, sino por lo que es.
Podría destacar en profesiones como vendedora, psicóloga, investigadora, escritora, detective, viajante, corredora de bolsa o de seguros y cualquier profesión que implique manejo de dinero.

Número de la Suerte: 1

Up

25 ago 2010

Untitled

Las noches son lo peor. Bueno no, las noches no, porque ponen fin a los días, punto y aparte a las tardes, que esas sí son la peor parte del día. Bueno no, los despertares, varios en la madrugada, y el del albor del día, sintiendo que ya nunca serás mía. El cuerpo transpira, suspira, se estremece y juega a un extraño desaparece. Countdown started cuando te marchaste. 65 kilogramos de desesperación transformados en 56 kilates de enajenación. Cinco quilos el corazón que te llevaste, dos de porquería y otros dos de alegría. Todo eso ya no está. Soy más estrecha cada minuto que pasa sin guasa. Al contrario que la mente, que en vez de sesos o surcos tengo abanicos abiertos como tres ferias de abril en sevilla, de todos los colores; ahora puedo camuflarme y transportarme casi en cualquier recipiente, ya casi entiendo el razonamiento de cualquier demente. Sí Sensei! Hai Sensei! Señor sí señor! Al suelo, despechadas, ich ni san xi go rokiu sich hach kiu iu...Undostres: Duerme! Tú ordenas yo acato. Tú ya no me quieres y yo me mato. De mil maneras, el resto siguen viviendo a ciegas. Jugaste tan mal tus cartas, tus pancartas, eran tan grandes y tan feas, que el mensaje se perdió y jamás llegó a mi cerebro. No consigo descifrar palabras sin sonoridad afable. Creo que me suena todo como en bable. Así que me escancio unos whiskeys escoceses con cocacola bajozero, como mi sangre congelada, la mastico, y le pido al cielo que esta noche me deje contemplar estrellas. Borrando tus huellas. Fugaces no, no me quedan deseos que pedirle al cielo. Se acabaron las estupideces en busca de consuelo. Desaprendiendo a amar por malformación; por malconducción; desaprendiendo por alarmantes pésimos y paupérrimos resultados para todos. Lo mejor será desaprender. Ahora compraré novelas sin mensaje, best sellers, veré películas superficiales, mantendré conversaciones superfluas, y así seguro que superfluyo con ese barullo suyo!. Si Sirta sa sabe, po por que no viene y me abraza fuerte y me dice ¡el temblar se va a acabar!

24 ago 2010

amor y rap


es todo lo que necesito

11 ago 2010

Carta a un joven poeta. RILKE

París, a 17 de febrero de 1903

Muy distinguido señor mío:

Hace sólo unos pocos días que me alcanzó su carta, por cuya grande y afectuosa confianza quiero darle las gracias. Sabré apenas hacer algo más. No puedo entrar en minuciosas consideraciones sobre la índole de sus versos, porque me es del todo ajena cualquier intención de crítica. Y es que, para tomar contacto con una obra de arte, nada, en efecto, resulta menos acertado que el lenguaje crítico, en el cual todo se reduce siempre a unos equívocos más o menos felices.

Las cosas no son todas tan comprensibles ni tan fáciles de expresar como generalmente se nos quisiera hacer creer. La mayor parte de los acontecimientos son inexpresables; suceden dentro de un recinto que nunca holló palabra alguna. Y más inexpresables que cualquier otra cosa son las obras de arte: seres llenos de misterio, cuya vida, junto a la nuestra que pasa y muere, perdura.

Dicho esto, sólo queda por añadir que sus versos no tienen aún carácter propio, pero sí unos brotes quedos y recatados que despuntan ya, iniciando algo personal. Donde más claramente lo percibo es en el último poema: "Mi alma". Ahí hay algo propio que ansía manifestarse; anhelando cobrar voz y forma y melodía. Y en los bellos versos "A Leopardi" parece brotar cierta afinidad con ese hombre tan grande, tan solitario. Aun así, sus poemas no son todavía nada original, nada independiente. No lo es tampoco el último, ni el que dedica a Leopardi. La bondadosa carta que los acompaña no deja de explicarme algunas deficiencias que percibí al leer sus versos, sin que, con todo, pudiera señalarlas, dando a cada una el nombre que le corresponda.

Usted pregunta si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí, como antes lo preguntó a otras personas. Envía sus versos a las revistas literarias, los compara con otros versos, y siente inquietud cuando ciertas redacciones rechazan sus ensayos poéticos. Pues bien -ya que me permite darle consejo- he de rogarle que renuncie a todo eso. Está usted mirando hacia fuera, y precisamente esto es lo que ahora no debería hacer. Nadie le puede aconsejar ni ayudar. Nadie... No hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo. Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si ese móvil extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Y, procediendo a su propia confesión, inquiera y reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir. Ante todo, esto: pregúntese en la hora más callada de su noche: "¿Debo yo escribir?" Vaya cavando y ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un "Sí, debo" firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida. Que hasta en su hora de menor interés y de menor importancia, debe llegar a ser signo y testimonio de ese apremiante impulso. Acérquese a la naturaleza e intente decir, cual si fuese el primer hombre, lo que ve y siente y ama y pierde. No escriba versos de amor. Rehuya, al principio, formas y temas demasiado corrientes: son los más difíciles. Pues se necesita una fuerza muy grande y muy madura para poder dar de sí algo propio ahí donde existe ya multitud de buenos y, en parte, brillantes legados. Por esto, líbrese de los motivos de índole general. Recurra a los que cada día le ofrece su propia vida. Describa sus tristezas y sus anhelos, sus pensamientos fugaces y su fe en algo bello; y dígalo todo con íntima, callada y humilde sinceridad. Valiéndose, para expresarse, de las cosas que lo rodean. De las imágenes que pueblan sus sueños. Y de todo cuanto vive en el recuerdo.

Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente. Y aun cuando usted se hallara en una cárcel, cuyas paredes no dejasen trascender hasta sus sentidos ninguno de los ruidos del mundo, ¿no le quedaría todavía su infancia, esa riqueza preciosa y regia, ese camarín que guarda los tesoros del recuerdo? Vuelva su atención hacia ella. Intente hacer resurgir las inmersas sensaciones de ese vasto pasado. Así verá cómo su personalidad se afirma, cómo se ensancha su soledad convirtiéndose en penumbrosa morada, mientras discurre muy lejos el estrépito de los demás. Y si de este volverse hacia dentro, si de este sumergirse en su propio mundo, brotan luego unos versos, entonces ya no se le ocurrirá preguntar a nadie si son buenos. Tampoco procurará que las revistas se interesen por sus trabajos. Pues verá en ellos su más preciada y natural riqueza: trozo y voz de su propia vida.

Una obra de arte es buena si ha nacido al impulso de una íntima necesidad. Precisamente en este su modo de engendrarse radica y estriba el único criterio válido para su enjuiciamiento: no hay ningún otro. Por eso, muy estimado señor, no he sabido darle otro consejo que éste: adentrarse en sí mismo y explorar las profundidades de donde mana su vida. En su venero hallará la respuesta cuando se pregunte si debe crear. Acéptela tal como suene. Sin tratar de buscarle varias y sutiles interpretaciones. Acaso resulte cierto que está llamado a ser poeta. Entonces cargue con este su destino; llévelo con su peso y su grandeza, sin preguntar nunca por el premio que pueda venir de fuera. Pues el hombre creador debe ser un mundo aparte, independiente, y hallarlo todo dentro de sí y en la naturaleza, a la que va unido.

Pero tal vez, aun después de haberse sumergido en sí mismo y en su soledad, tenga usted que renunciar a ser poeta. (Basta, como ya queda dicho, sentir que se podría seguir viviendo sin escribir, para no permitirse el intentarlo siquiera.) Mas, aun así, este recogimiento que yo le pido no habrá sido inútil : en todo caso, su vida encontrará de ahí en adelante caminos propios. Que éstos sean buenos, ricos, amplios, es lo que yo le deseo más de cuanto puedan expresar mis palabras.

¿Qué más he de decirle? Me parece que ya todo queda debidamente recalcado. Al fin y al cabo, yo sólo he querido aconsejarle que se desenvuelva y se forme al impulso de su propio desarrollo. Al cual, por cierto, no podría causarle perturbación más violenta que la que sufriría si usted se empeñase en mirar hacia fuera, esperando que del exterior llegue la respuesta a unas preguntas que sólo su más íntimo sentir, en la más callada de sus horas, acierte quizás a contestar.

Fue para mí una gran alegría el hallar en su carta el nombre del profesor Horacek. Sigo guardando a este amable sabio una profunda veneración y una gratitud que perdurará por muchos años. Hágame el favor de expresarle estos sentimientos míos. Es prueba de gran bondad el que aun se acuerde de mí, y yo lo sé apreciar.

Le devuelvo los adjuntos versos, que usted me confió tan amablemente. Una vez más le doy las gracias por la magnitud y la cordialidad de su confianza. Mediante esta respuesta sincera y concienzuda, he intentado hacerme digno de ella: al menos un poco más digno de cuanto, como extraño, lo soy en realidad.

Con todo mi afecto y simpatía,

Rainer Maria Rilke

Requiem por un poeta. Rilke

No se sabe mucho del conde Wolf von Kalckreuth: sólo que era poeta, que había hecho unas excelentes traducciones de Verlaine y de Beaudelaire y que puso fin a sus días a la edad de 19 años. También se sabe que fue enterrado en algún lugar de la hoy República Checa, que en ese entonces pertenecía al Imperio Austro-Húngaro y culturalmente al mundo alemán. Él dejó escrita una carta dirigida a sus padres, en la cual expresa su incapacidad para soportar los dolores de este mundo, así como su deseo imperioso de reunirse con amigos más leales y eternos, como Platón, El Dante y Goethe. Es poco probable que haya sufrido de una depresión en el sentido clínico. Su estado corresponde más bien al de la vieja melancolía, tan propia de los genios. Este estado alterna en ellos con momentos de alta creatividad y se caracteriza en primer lugar por la ausencia de capacidad creativa y luego, por los sentimientos de desesperanza y de nostalgia persistentes. Recordemos de paso el origen etimológico de la palabra nostalgia: el algia, vale decir el dolor por el "nosotros" perdido. En el caso del conde Kalckreuth, del cual no se sabe que haya sufrido en ese momento de algún mal de amor, ese dolor debe haber estado referido a un nosotros más general, en el sentido de la incomunicación o de la incapacidad de comprender a los otros o de sentirse comprendido por ellos. Para Rilke la muerte temprana es una posibilidad legítima para el hombre elegido, sea éste poeta o héroe. El suicidio, en cambio, no necesariamente lo es; él no representa siempre "una muerte personal" en el sentido rilkeano de corresponder a la persona, de, como dice en uno de sus poemas, "caerle a uno como un vestido". Por el contrario, Rilke se lamenta, a lo largo de todo el poema, del hecho que Kalckreuth no haya perseverado y no haya esperado que le llegase su propia muerte.

Una forma de acercarse a una comprensión de la voluntad suicida del joven poeta sería imaginando su vida a comienzos de siglo: una época de gran exaltación de la ciencia, la cultura y los valores humanos, pero en la que al mismo tiempo ya se avizoraban los horrores que traería consigo el siglo XX, como las dos guerras mundiales y los totalitarismos. Habría que pensar que este joven, muy dotado y sensible, descubrió simultaneamente la belleza de las manifestaciones del espíritu, como la poesía y la música, y el horror de los defectos de la naturaleza humana, como el egoismo, la injusticia, la violencia y la traición; y este doble descubrimiento lo hizo desear el abandono de esta tierra y aspirar, con el apasionamiento y la radicalidad de un joven como él, a una fusión con lo único que podía ser permanente y fiel: sus amigos que ya se habían ido. Rilke no conoció a este joven poeta, pero supo de él, de su vida y de su obra y se conmovió profundamente con su suicidio. Al parecer no sólo en el poema, sino también en conversaciones y cartas personales, habría manifestado el convencimiento de que si lo hubiese conocido habría logrado persuadirlo de esperar su propia muerte.


RÉQUIEM PARA EL POETA WOLF VON KALCKREUTH


¿Es que en realidad no te vi nunca? Mi corazón
está tan apesadumbrado por ti como por esos comienzos
demasiado difíciles y que uno siempre aplaza. Que yo empezara
a decirte, ahora que estás muerto, tú gustosamente,
tú apasionadamente muerto, ¿Fue eso tan
aliviador como pensaste, o estaba aún muy distante
el ya-no-vivir-más del estar-muerto?
Tú te imaginaste poseer mejor allá,
donde nadie da valor al poseer. Te pareció
que ahí, al otro lado, tú estarías dentro del paisaje
-ése que aquí siempre se acercaba a ti como una imagen-
y que vendrías desde dentro hacia la amada,
pasando, alado y fuerte, a través de todo.
Ojalá que ahora no añadas el engaño
a tu error juvenil, por mucho tiempo.
Que tú, disuelto en una corriente de nostalgia,
arrebatado y consciente sólo a medias,
encontrases en el movimiento alrededor de las estrellas
la alegría que has trasladado desde aquí
hasta el estar muerto de tus sueños.
Cuán cercano estuviste tú, querido, aquí, de ella.
Cómo se encontraba aquí como en su casa,
ella, a la que tú te referías
como a la severa alegría de tu nostalgia rigurosa.
Cuando tú, desilusionado de la desventura y de la dicha,
te agitaste dentro de ti y ascendiste fatigosamente
comprendiendo y quebrándote casi bajo el peso
de tu oscuro hallazgo:
entonces la llevaste a ella, a ella, a la que no reconociste,
llevaste la alegría y a través de tu sangre
también la carga de tu pequeño salvador, adelantándote.
..... Lo que no esperaste fue que el peso
se hiciese del todo insoportable: es entonces cuando éste
se invierte de repente y es tan pesado por ser tan verdadero.
Ves, éste fue quizás tu momento más cercano;
tal vez él se acomodaba la guirnalda en el cabello
ante la puerta que tú le cerraste bruscamente.
..... Oh este golpe, cómo atraviesa el universo
cuando, en alguna parte, algo abierto se cierra
con esa corriente de aire, dura y cortante, de la impaciencia.
¿Quién puede jurar que en la tierra
no se extiende una grieta a través de las semillas sanas?;
¿quién ha investigado si en los animales domésticos
no resplandece lascivo un deseo de matar
cuando esta sacudida lanza una luz relampagueante en su cerebro?
¿Quién conoce la influencia que desde nuestro actuar salta
hacia una cumbre cercana
y quién la acompaña hasta allí, a donde todo conduce?
.....¡Que tú hayas destruido! ¡Que se tenga que decir esto de ti
hasta el fin de los tiempos!
Y si inminente es que un héroe aparezca y arranque,
cual máscara, el sentido que nosotros tomamos
por la faz de las cosas y que frenéticamente
nos descubra rostros, cuyos ojos nos miran hace tiempo y
en silencio a través de agujeros escondidos;
esto es rostro y ya no se transformará:
¡que tú hayas destruido! Ahí yacían los sillares
y en el aire alrededor ya estaba el ritmo
de una obra en construcción, que apenas podía contenerse;
tú pasaste entre ellos y no viste su orden,
pues uno al otro te encubría; cada uno
parecía arraigarse en ti, cuando tú, al pasar
junto a él, sin verdadera fe, intentabas levantarlo.
Y en la desesperación a todos levantaste,
pero sólo para lanzarlos de vuelta
a la cantera abierta, en la que ellos,
expandidos por tu corazón, ya no cabían.
Si una mujer hubiese puesto su mano ligera
sobre el comienzo aún delicado de esta ira;
si hubiera habido alguien, que estando ocupado,
ocupado en lo más íntimo, te hubiese encontrado
quedamente cuando tú, mudo, saliste a consumar la acción;
si tu camino hubiera conducido
cerca de un taller despierto,
donde hay hombres martillando, donde el día se realiza
simplemente; si en tu mirada plena
sólo hubiese habido al menos un espacio donde cupiese la imagen
de un escarabajo que se afana;
de repente y con clarividencia
habrías leído la escritura cuyos signos tú
grabaste lentamente en ti desde la infancia,
intentando de tiempo en tiempo que en ello se formara una frase:
¡ay, y ella te pareció un sinsentido!
Yo sé; yo sé; tú yacías ahí delante y tanteabas
las ranuras así como uno palpa la inscripción en relieve
de una lápida. Lo que te pareció arder con cierta luminosidad
lo sostenías delante de esta línea como a una lámpara;
pero la llama se apagó antes que tú hubieras comprendido,
tal vez por tu aliento,
tal vez por el temblor de tu mano; quizás también
sólo por sí misma, como se apagan a veces las llamas.
Nunca lo leíste. Pero nosotros no nos atrevemos a
leer a través del dolor y desde la lejanía.

..... Somos espectadores sólo de los poemas
que hacia abajo traen las palabras que tú escogiste,
incluso más allá de la inclinación de tu sentir. No,
tú no las escogiste todas; a menudo
un comienzo se te imponía como un todo
que tú repetías como una orden. Y te parecía triste.
¡Ay, cómo si nunca lo hubieses oído de ti!
Tu ángel aún ahora lo recita y acentúa
el mismo texto de otra forma y yo estallo en júbilo
ante su forma de decirlo, de júbilo por ti,
porque esto era lo tuyo:
el que todo lo amado de ti otra vez se desprendiera,
el que tú, al haber llegado a ver,
hayas reconocido la renuncia y en la muerte tu progreso.
Esto era tuyo, tú, artista; estas tres
formas abiertas. Mira, aquí está el vaciado
de la primera: espacio en torno a tus sentimientos;
y ahí, desde la segunda, esculpo para ti el mirar
que no desea nada, el mirar del gran artista;
y en la tercera, que tú mismo rompiste demasiado pronto,
cuando apenas entró la primera hornada
de alimento tembloroso desde la incandescencia del corazón,
se había ya formado en lo profundo
una muerte trabajada, esa muerte propia
que tanto nos necesita porque la vivimos
y de la que en ninguna parte estamos más próximos que aquí.
..... Todo esto fue tu bien y tu amistad;
a menudo lo sospechaste; pero luego te asustó
lo vano de aquellas formas; tú introdujiste la mano
y la sacaste vacía y te quejaste.
Oh vieja maldición de los poetas
que se quejan cuando debieran decir,
que siempre proceden a juzgar sus sentimientos
en lugar de darles forma; los que todavía creen
que cuanto es triste o alegre en ellos
lo sabrían y que así podrían
lamentarlo o alabarlo en el poema.
Como los enfermos, emplean ellos el idioma lleno de lamentos
para describir dónde les duele,
en lugar de transformarse duramente en las palabras,
como el cantero de una catedral
que obstinado se convierte en la serenidad de la piedra.
..... Esto era la salvación. Si sólo una vez hubieses
visto cómo el destino se funde en los versos
y no vuelve, cómo en el interior se convierte en imagen
y nada más que imagen, como ocurre con los antepasados,
que al mismo tiempo parecen y no parecen asemejarse a ti
cuando levantas la vista a veces hacia el cuadro:
entonces tú habrías perseverado.

..... Pero esto es mezquino,
pensar lo que no fue. También hay una apariencia
de reproche en la comparación que no te alcanza.
Lo que sucede tiene tal ventaja
sobre lo que imaginamos, que nunca lo alcanzaremos
ni tampoco experimentaremos cómo era en realidad.
..... No te avergüences si los muertos te rozan,
los otros muertos, los que perseveraron hasta el fin.
(¿Qué quiere decir fin?) Intercambia la mirada con ellos,
tranquilamente, como es la costumbre,
y no temas que nuestro duelo te abrume
de forma tan extraña que les llames a ellos la atención.
Las grandes palabras de esos tiempos, cuando
el acontecer aún era visible, no son para nosotros.
¿Quién habla de victorias? El resitir lo es todo.


Rainer Maria Rilke

Eudemonismo eulálico

Para mí (formato antiguo de una Eulalia cualquiera):

NATURALEZA Y SILENCIO = Sanar heridas, perspectiva, PAZ

+

AFECTO (relaciones sociales) = Bienestar emocional, alegría
Y ARTe

+

VIAJAR = Enriquecimiento espiritual y crecimiento personal

=

fELICIDAD


P.d. Trabajo y Autosuficiencia económica = Salud Mental
(aplaca la angustia existencial, dando sentido a la vida)


El amor se queda fuera,
el amor es lo de dentro.


Esto es lo que creo/pienso HOY; lástima que conceptualizar el mundo y nuestra propia vida, parir ideas, deconstruír creencias, no implique o no entrañe más que una mera congelación de la Realidad en instantáneas, a modo de fotos polaroid, como si de objetos de usar y tirar se tratara, que poco o nada tienen que ver con la Verdad de Todo. Donde algunos días se inclinan tanto cuesta arriba, que no te queda más remedio que ir a la farmacia a comprar unos pies de gato, un arnés y unas buenas cuerdas que resistan el enorme peso de tu melancolía. En Rusia se están muriendo 700 personas al día por inhalación de humo de incendio a tan altas temperaturas, en León y en Zamora han aparecido 100 ciervos muertos de una extraña y desconocida enfermedad, y yo mientras tanto me replanteo intensidades y me pregunto si debería hacer algo al respecto; me pasa que, con tanta muerte alrededor, yo me siento culpable por estar tan viva. Demasiado viva. Me da la impresión de que le estoy robando oxígeno a otros en cada bocanada, en cada paso que doy por esta vida mía que como todas es puro devenir, cambio incesante y constante. He tocado tantas vidas ajenas y me he sentido tocada por tantas vidas, que la conclusión hoy sólo puede ser que vivo demasiado. Quizá vaya siendo hora de morir un poco, o quizá sea necesario aflojar el ritmo, para que muchos otros puedan respirar más y mejor y dejen de morirse ciervos en provincias vecinas. No puedo soportar las muertes de animales ni las muertes de niños. Empiezo a llorar y nunca termino.

4 ago 2010

La situación en la que vivimos siempre es como la del sabio granjero chino al que se le escapó el caballo. Cuando su vecino fue a consolarle, el granjero le dijo:
- ¿Quién sabe qué es bueno y qué es malo?
Cuando al día siguiente su caballo regresó y trajo una manada de caballos salvajes tras él, el vecino fue a felicitarle por su buena suerte.
-¿Quién sabe qué es bueno y qué es malo?
Entonces, cuando el hijo del granjero se rompió una pierna intentando montar uno de los caballos nuevos, el vecino fue de nuevo a consolarle.
-¿Quién sabe qué es bueno y qué es malo?
Cuando pasó el ejército reclutando hombres para luchar en la guerra, no se llevaron a su hijo porque tenía la pierna rota. Cuando el vecino fue a felicitarle porque su hijo se hubiera librado, el granjero volvió a decir una vez más:
-¿Quién sabe qué es bueno y qué es malo?

(...) ¿Cuándo crees que acaba la historia?

30 jul 2010

99 entradas

Bueno, bueno, bueno...
Casi 100 entradas y yo sin traje de fiesta!
Os dejo link-celebración donde descargar un recopilatorio de 21 temazos que han sido (aprox.) la banda sonora de este blog durante el año que ya ha transcurrido desde que fue parido. Si alguien lo disfruta en su coche a todo volumen la mitad de lo que yo, caminando con mi mp3 por las montañas y trepando rocas a 4 patas hasta llegar al mar y poder gritar, habrá merecido la pena currárselo.

http://www.mediafire.com/?8qck4x1186fvvbm




...en el desaliño triste de mis emociones confusas...
Una tristeza de crepúsculo, hecha de cansancios y renuncias falsas, un tedio si siento algo, un dolor como de un sollozo parado o de una verdad conseguida. Se despliega en el alma distraída este paisaje de abdicaciones -paseos de gestos abandonados, macizos altos de sueños ni siquiera bien soñados, inconsecuencias, como muros de boj que separan caminos vacíos, suposiciones, como viejos estanques sin surtudor vivo, todo se enmaraña y se visualiza pobre en el desaliño triste de mis emociones confusas.


Fernando Pessoa. Livro do Desassossego.

Encontré esto escrito con rotulador en mi carpeta del instituto, al lado de una foto de Kurt Cobain. (Ojalá a los 15, hubiesen caído en mis manos la Super Pop y discos de Hombres g y Modestia aparte, en lugar de El Túnel de Sábato, Pessoa, Loriga y vinilos de Bowie; qué distinto sería hoy todo en estos fueros internos; o no, a saber)

BYE BYE , bye----------bye.

28 jul 2010

"Everything With You" Super 8

Correcciones, optimizando.

Matarme no, es metáfora cruda, la treta es DECONSTRUIR, hasta llegar al alma. Realizar es Descubrir. Despojarme de todo lo que me he ido poniendo encima (hábitos, creencias, actitudes, condicionamientos, etc) que ha logrado que me pierda de vista por completo. Necesito saber quien soy para poder amar-me.
Con respecto al AMOR: aaaay qué susto! Sí que he amado, y amo. AMO! No lo podía creer. Era algo muy visceral. Muy REAL. Al parecer, corroboran los expertos (elija cada cual la denominación que más le plazca: iluminado, autorrealizado, gurú, chamán, despierto, psicoterapeuta, psicoanalista, etc) algo en lo que tenía muchísima fe, y es que es perfectamente compatible e incluso paradójico y extraño, lo sumamente genuino, auténtico y profundo que es el verdadero amor que dan y sienten las personas que padecen angustia de abandono desde su más tierna infancia. Sienten una constante bipolaridad, entre el amor real que profesan de una manera auténtica y sobrenatural, deseando únicamente el bien eterno del ser amado, y los latigazos repentinos de la angustia y la posesividad que les domina como a críos malheridos cuando sienten ese amor falso (amor egocentrado), que sólo quiere asegurarse que les quieran y les acepten, para poder aplacar esa dura angustia suya no resuelta y no atravesada aun (por ceguera o cobardía).

Lo sé; este blog se ha convertido de repente en algo MUY incómodo para todos. No entremos más si no aprendemos nada; no entremos más si los 47 grados centígrados de ahí fuera ya son fuego suficiente para este verano.

27 jul 2010

Insoportable pesadez del SER

Soltera. Separada (arrancada, amputada, me adhiero con fuerza por desgracia para tantos). Divorciada de nada. Casada con la Vida, obligada, de penalti, algien me puso unas esposas tramposas que no tienen llave ni pueden abrirse. Y bien sabe dios que he intentado romperlas a martillazos y he buscado llaves hasta debajo de las piedras del kilimajaro. Llámense sobredosis, tiradas de toalla y demás gama completa de autoatentados que podríamos englobar en: Basta Ya-No puedo más-No quiero más-Hasta aquí-Me quiero morir-Urgencias-etc. Pero existe una inercia poderosa que me empuja a seguir viva en contra de mi voluntad. Iván decía cuando sólo era un Pirata: Hoy entiendo lo que soy, tengo claro donde voy, hoy, ya no quiero arreglar, hoy, me he despertado hoy (...) En Galicia todo el mundo sabe que arreglar significa comprar drogas. Arreglar significa estropear o estropearse; paradojas del noroeste. Yo HOY, pienso justo lo contrario que Iván. Hoy me doy cuenta con 32 y medio que no me gusta QUIEN soy. No me gusta nada quien soy. Nada de mí, nada, ni ropa (no existe la que me a mí me gusta, nunca la vi), ni mi pelo, ni mis facciones, expresiones, movimientos, respuestas, acento desterrado, hibridez hasta en los poros, mi cuerpo...puedo hacer con él lo que quiera; adelgazarlo y engordarlo ya no supone reto alguno; ahora soy delgada, y de que me sirve estar más delgada o ser más flexible. Por qué debería o querría gustar más al exterior si no me gusta a mí interiormente quien soy yo como persona mundana. Un gordito muy listo que se murió hace unos años decía que el cuerpo refleja fielmente todos los conflictos internos. Él, que se decía autorrealizado, comentaba acerca de las rigideces de cuerpos poco flexibles que eran expresiones de sus bloqueos emocionales, etc. No entiendo nada; por quÉ justamente el obeso nos daba al resto esta clase de lecciones, que por una parte bienvenidas sean todas sus pesquisas, conclusiones y descubrimientos, que tantísima luz nos transmiten siempre a los más débiles y confundidos, pero por qué; por qué no hablaba de su sobrepeso y nos explicaba qué significa o que quiere transmitirnos su cuerpo deforme. Desde que mi última relación tocó fondo (terminar es una palabra muy fea, hay montones de matices en tocar fondos para luego despegar y continuar, en otra parte en otra vida), dejé de tener dolores de espalda. Me he pasado toda la vida a caballo entre la necesidad compulsiva de ser querida y aceptada y la necesidad compulsiva de reaccionar. Al no conseguir afecto nacía la angustia, al aceptar la norma nacía la angustia. Todos huímos de la angustia. Yo la atravieso cuando tengo oportunidad. Por eso sin saber bien por quE siempre os pido paciencia y respeto; mi opción es otra, atravesar el dolor, y no la elijo porque quiera, os hablo de inercias poderosas más fuertes que yo misma; en apariencia masoquismo; no lo es, y mejor no os digo lo que pienso yo de vuestras opciones (¿veis? borde, desagradable, así SOY). Me enseñaron-educaron de este modo: serás aceptada si haces bien lo que te ordenan, y de ahí surgirá el afecto posteriormente. Un día me di cuenta de la mentira, porque seguía haciendo todo bien pero el cariño no estaba, ni las felicitaciones, ni los besos, los abrazos, las sonrisas...y surgió la angustia en la más tierna infancia. Angustia de identidad.¿Por qué nos enseñan a buscar en el exterior todo lo necesario para la Vida? ¡Qué gran dilema y error MATER!, y los desperfectos que causa a la humanidad son TAN catastróficos. Me siento completamente incapacitada para la verdadera felicidad. Me siento del todo incapaz de sonreír a pleno pulmón a sabiendas de todos los horrores que están sucediendo en todas partes y no logro apartar la mirada. No logro que pese más la balanza de la bondad, del amor, de los niños inocentes, de la naturaleza salvaje, de la generosidad...que una bofetada inmerecida de un padre a su hijo, de una madre que abandona a un bebé en un contenedor de basura, o de una bruja que maltrata y hacina ancianos en un zulo; por no hablar de los horrores de la guerra, los maltratos, las violaciones de los derechos humanos y las torturas. HOy no me gusta quien soy. Necesito encontrar el modo de matarme y volver a empezar; no importa que deba ser de nuevo en este cuerpo. Pero deseo ser mejor persona. Deseo ser una persona afectiva, cercana, que no tenga tanto miedo al rechazo, des-condicionada, espontánea, inteligente, pero sólo en su justa medida, amorosa a rabiar, cálida en vuestro invierno, frescura para tórridos infiernos, risa de ultratumba, ingenuidad renovada, sin exigencias ni neurosis. No se puede esperar recibir amor si no se dá primero a todos, en todas partes. Sólo el amor que se dá puede hacernos felices, jamás el que se recibe. Y yo he debido dar muy poco aún, porque no siento apenas alegría dentro de mí. Momentos efímeros. Y echando la vista atrás, he tenido relaciones de amistad y de pareja intensas y maravillosas, una buena familia que me ha cuidado como ha sabido-podido, un montón de buenas oportunidades que he sabido aprovechar, y mareas de momentos mágicos y destellos de divinidades compartidas donde deseé que se parara el mundo para bajarme en ese preciso instante. Llevaba toda la vida creyendo que era buena persona, y no es verdad. No soy buena persona, para nada. De ahí la obsesión enfermiza por mejorar, por crecer, terapias, despertares, estados alterados de conciencia. Creo que nunca he amado a nadie, pues todas las ausencias me han provocado un profundo dolor, y eso sólo significa egoísmo. Sigo deseando volver a rozar esos labios, acariciar esas manos, esa espalda, volver a abrazar a todos mis muertos en vida, porque soy egoísta; porque todo eso me hacía sentir muy bien; todo eso desviaba la mirada, calmaba el espíritu y hacía que el mundo me pareciese un lugar más habitable. Pero eso no es amor. No puede serlo. Si la ausencia de alguien te produce vacío no puede ser amor, es egoísmo, echamos de menos la sensación que nos provocaba su compañía. No a la persona como SEr único y especial. De las mayores torpezas cometidas-vivenciadas, la última, es no haber conseguido (ninguna de las 2) rescatar siquiera la risa y el sexo, las dos únicas y sanas costumbres que nos aliviaban mutuamente la tortura que algunos días nos suponía juntas y calladas el mero hecho de existir, yo sin sentido y ella sin sensibilidad. Todo ello con nuestros preciosos disfraces de afabilidad, seducción y aventura. Jurándonos lealtad e inocencia con fecha de caducidad. (Ojalá nada de esto sea verdad). Yo no soy especial. No lo soy. Sólo quiero que me quieran cuando yo consiga quererme y perdonar, sobre todo perdonarme a mí y al dios que consiente tanto sufrimiento infante (en vidas adultas). Mirar hacia delante y sonreír una vez más. Lo siento muchísimo, lo siento en el alma; no doy la talla; esperaba muchísimo más de mí hasta Aquí, pero desde hoy ya no me gusta nada quien soy. Es algo definitivo. Necesito morir y seguir. A por la próxima partida de Vida. Reiniciando sistema operativo. No soy especial. No lo he sido nunca. Ahora mi única labor social es aliviar penas ajenas, dolores inmerecidos, dar manos a desfavorecidos, a quienes las piden a tiempo o a quienes llegan perdidos buscando un remanso de paz. Sin fármacos (no entraré jamás en intrusismo profesional), sin trampas, sólo con 3 herramientas, todo y lo único que somos: inteligencia, energía y afectividad (esto lo aprendí del maestro gordito, enorme en todas las facetas de su Ser y en quien tanto alivio yo encontré en su día; muy humano, muy extraño al fin y al cabo). Pero no quiero tener que volver a disimular la sonrisa; no quiero apretar mandíbula y trabajar desde la mentira, hablar de lo que no sé; no puedo callarme siempre y no decir nunca: "yo soy mucho más infeliz que tú, y no pasa nada". Hoy pienso que somos todos tan tontos. Tan esclavos de nuestros hábitos. Ante un insulto me siento mal, ante un piropo me siento bien, a la bofetada indignación, a la genuflexión le sigue el perdón, al hambre alimento, al deseo la carne, al vacío dolor, a la risa alegría, malditos perros de Pavlov todos, y yo reina de los tontos. Nos imitamos todos; nuestros gestos son de otros que ni siquiera recordamos; seguro los mantenemos alejados para que no sepan nunca lo poco originales que somos cuando les copiamos hasta en la forma en que sujetamos la tacita de café o nos tocamos el flequillo. Cada beso y cada caricia que he dado ha sido todo siempre nuevo e inventado; dedicado de corazón. Todo lo demás somos suciedad social. Necesito una ducha catarata salvaje de aguas torrenciales que me permitan regresar a mi naturaleza más simple. Sólo quiero SER. Sólo pido eso, SER. Y que nada de ésto sea en vano.



Y en lo único en lo que seguiré creyendo es
en la resurrección y en el amor eterno.
(No es necesario entender los conceptos)

25 jul 2010

Summer



"Por el sendero, perro y amo, igual de solos"

24 jul 2010

Pimiento

No veo ni uno ni dos ni tres. No veo ni jota, ni ka ni hache ni be. Ni mierda ni rosas. Me rasparon los dos ojos con un tenedor bien afiladete. De Albacete?, veneno? canela? Who Knous?! Pero lo que sí puedo ver, es que mi mejor amigo acaba de escribir por fin algo que merece la pena ser leído (por mí, enemiga de lo soez), ya era hora hombre!, eso sí lo leo aunque tenga que doblar la dosis de codeína, termalgin y tranxilium para soportar el escozor que me supone ahora mismo tener que fijar los ojos arañados en una fuente de luz blanca o lo que viene siendo la pantalla de este trasto. Ah! por cierto, os dije que me iba, y desde entonces, no sé quienes diablos sois, ni cuant@s, pero controlo vuestras visitas, como el ojo del big brother pero en little sister, y o estáis entrando alguna loca de mis amores muchas veces o tengo más fans de los que yo creía; así que os voy a dar unos azotes-textos más en vuestros culetes insaciables. Y ni se os ocurra dejar de entrar, y seguiD leyéndome por caridá cristiANA! Sin vosotr@s no soy naiden!!!
Lo único que quería decir hoy en realidad para que todo el mundo lo sepa, y deje ya de ser un secreto,es que yo también estoy enamorada de Stoya. Y que la obligaron a hacer porno heterosexual, Sirta lo sabe; ella sólo quería montàrselo con mujeres porque es lo que a ella realmente le gusta; sabe de sobra que somos más suaves y olemos (casi) siempre y (casi) todas mucho mejor, dondevaparar. Y si hay que aprender a ordeñar, se aprende. Stoya tú y yo, los 3 solos en las montañas de cualquier parte. Bebiendo leche de vaca y fabricando nuestros propios yogures; los que nos comeremos por las noches tapaditos con una mantita de cuadros viendo cualquier películita bonita que la ayude a no pensar nunca en a cual de los dos nos quiere más.

Stoya

19 jul 2010

El mal del endiablado

La codependencia es una herida en el Ser que genera dificultades a la hora de relacionarnos y sabotea la posibilidad de crear amor e intimidad en nuestra vida. Nos impide apreciarnos y querernos tal como somos, escuchar a nuestro guía interior y confiar. Afecta a nuestra autoestima y creatividad. Hace que tratemos de llenar nuestras carencias con alguien, que repitamos patrones que desembocan en relaciones conflictivas o desdichadas. Nos hace sentir dependientes, o su reverso, nos impulsa a no crear lazos profundos de amor y amistad.

Las 2 caras de la misma moneda.


En esta sociedad siempre está peor vista la sintomatología dependiente que la coraza fría y destructiva. Tiempos de supervivencia priman al fuerte aparente. No al fuerte real. Todo es la misma cosa, con una única y similar raíz. Ambas víctimas se muestran socialmente hábiles e independientes; pura fanfarronería. Se buscan, se atraen. Se comen sus vidas a bocados, mutuamente. Con alegría, con inocencia.

El origen de nuestra codependencia reside en las experiencias no integradas de nuestra infancia, que de adultos proyectamos inconscientemente en la pareja, en los amigos y en las figuras de autoridad. Experiencias pasadas que nos marcaron y que condicionan negativamente nuestro presente en forma de miedos, corazas, bloqueos, sentimientos de incomprensión, vergüenza, abandono, culpabilidad o resentimiento.

La dependencia emocional también es conocida como "el mal del endiablado".

Yo no quiero reprocharles jamás a mis seres queridos que les cuido, pues lo hago con todo el amor del que estoy hecha, pero acabo sintiéndome resentida cuando ellos no hacen lo mismo por mí.

El desconocimiento, la negación o la minimización de nuestro niño interior herido –de nuestra base emocional–, hace que atraigamos personas o circunstancias que no colman nuestras necesidades, por las que a menudo nos sintamos rechazados o traicionados, que desarrollemos relaciones que generan dependencia, desconfianza, resentimiento, sentimientos de culpa o impotencia. O que tratemos de aliviar nuestra frustración o inseguridad con comportamientos adictivos, encerrándonos en nuestro propio mundo, refugiándonos tras una coraza que aumenta la sensación de soledad o vacío.

El 96% de la población es codependiente. Me imagino que ese misterioso 4% lo conformarán los denominados iluminados, y quizá entren aquí también aquellos que tuvieron la fortuna de ser bendecidos con una infancia de cuento de hadas, sin familiares capullos, ni carencias afectivas, divorcios, palizas, traumas, ni males ningunos que dejaran huella sucia o secuela en vida adulta. Todos lo somos por tanto; sólo nos diferencian nuestros disfraces; y a mí se me terminan ganas y presupuestos para comprarme unos de los buenos, como los vuestros. Yo no estoy más enferma que ninguno de vosotros. Sólo cometo errores un poco más deprisa y un poco más numerosos, en la medida en que no se me dá nada bien acertar a la hora de apostar. Desafortunada en el juego, afortunada en el amor?! No creo.

Quizá solamente haya estado enamorada una vez en toda mi vida, y fue de mi mejor amiga; era maravilloso amar sin esperar nada a cambio. Amar en silencio, desear a hurtadillas, vivir a cien años luz y sentir más cercanía que la de dos pieles en contacto, y todo sin que mi vida en nada se viese alterada. Paz pura y hermandad de almas inocentes. Amistad, amor, todo uno. Hermoso mientras existió, hermosa y sana amistad, hasta que el dolor humano, nacido en el pasado y en el futuro, necesidades y conflictos no resueltos, jugaron sus cartas y lo destrozaron todo sin que nuestra torpeza humana pudiera salvarnos. Luego todo lo demás, en general, salvo destellos de magia efímera de esa que te hace volar, fueron premios, encuentros, aprendizajes, mensajeros, furor, pasión, romance, cariño, muchísimo cariño, ganas de cuidarse mutuamente, necesidad de compartir, llenar vacíos, atracción, diversión, lamer heridas de infantes, autodestrucción algunas veces, adicciones, reproches, competitividad, barreras, derribamiento de barreras, escaladas, muros, bofetadas...pero aun con lágrimas en los ojos (que le dedico a quien creí amar en medio de un mar de confusión), de sobra sé y reconozco que no hay amor que dure sólo unas semanas, par de meses, que dé pie a tanto llanto y que genere tanto dolor. El amor es o no es. No viene y va, como las olas del mar. El amor existe y nos transforma, nos hace mejores cada día, el amor cuando existe nunca termina. Muta sus formas, sus maneras, sus vínculos. Los "acabóse" son finales a la desdicha, nunca al amor, si es que alguna vez existió, que por desgracia es muchas veces improbable. El verdadero amor es incompatible con el dolor. Ley universal. Y ojalá sigan presentándosenos nuevas oportunidades de enmienda, eso pido hoy a la vida; y si no fuese así, podremos seguir aprendiendo a amar con nuevos encuentros y nuevas posibilidades que no nos incluyan si no lo disponen la vida y sus caprichos. Conozco como mínimo e íntimamente a dos personas que "no sabemos amar". (En realidad conozco a muchísimas más, muchísimas). Y nos digo a todas: Siempre hay un nuevo amanecer. Siempre. Y que fuerzas superiores a nosotros mismos, soberbias e insignificantes hormigas y ratones pensantes, nos liberen de la enorme confusión que algunos días se apodera de todo y asola nuestros corazones dedicándose a hacer daño sin ton ni son a quienes más y peor hemos querido. Aun habiéndoles deseado lo mejor.

Se terminaron los juegos de azar. No volveré a perderme en otro cuerpo que no sea el mío. Conste en acta. Punto y aparte. Sonrisa, cueste lo que cueste. No más ingresos en Urgencias en el verano de 2010. Vida o muerte. Pero si es Vida, es Vida de verdad.

Sin tatuajes poco certeros que me acaricien la piel, ni más insultos inmerecidos, sobre todo los míos. Se me ocurren unas cuantas palabras que borrar de la faz de la tierra; y empezaré por una en mi cuello, morticia, que no me hace ninguna justicia.

Mucho amor para todos. El amor nos hará libres cuando seamos capaces de sentirlo de verdad, cuando dejemos de pensarlo y de ponerle nombre, y sobre todo cuando dejemos de buscar culpables para nuestro llanto mudo en los agujeros negros del pasado.

Hasta Siempre mis añoradas almas afines! Signifique lo que signifique. Os quiero con devoción, a todos. Ahora sí debo retirarme por largo tiempo, necesito RECUPERACIÓN.

http://www.youtube.com/watch?v=aH1IE8R-P9o

En palabras de poeta ajeno: "No lleves de mí nada que no te marque; mejor o peor cada cual seguirá su camino. Cuanto te quise quizá seguirás sin saberlo".